El Instituto para la Transición Justa presentó este miércoles en Calanda una nueva convocatoria de 28 millones de euros en ayudas a empresas ubicadas en zonas de reconversión minera. Los fondos podrán solicitarse a partir de abril y se dividirán entre dos convocatorias: una destinada a proyectos empresariales generadores de empleo de 24 millones y otra a pequeños proyectos de inversión que generen o mantengan empleo de 4 millones.
Las ayudas priorizarán a las pequeñas empresas, así como aquellos proyectos que apuesten por la digitalización, la innovación y que creen un impacto positivo en el ecosistema empresarial local. "Si por ejemplo hablamos de un proyecto tractor, que además pueda beneficiar a otras empresas locales, entonces posiblemente consiga más puntuación en los requisitos para obtener la ayuda", explicó Elisabeth López, agente del territorio en Aragón para Zonas de Transición Justa encargada de dar a conocer la convocatoria. Además, también tendrán prioridad las empresas que se ubiquen en pueblos donde ha habido un cierre directo de infraestructuras mineras.
En el caso de la primera línea, la de 24 millones, se exige una inversión mínima de 100.000 euros, así como la creación de al menos tres puestos de trabajo entre la solicitud de la ayuda y la fecha que se determine la concesión, manteniéndolos durante un mínimo de tres años. Los límites máximos de intensidad de subvención varían según el Mapa de Ayudas Regionales para España 2022-2027. En la provincia de Teruel, las pequeñas empresas pueden obtener hasta un 40%, las medianas, hasta un 30%, y las pequeñas, hasta un 20%.
Las ayudas a pequeños proyectos de inversión, con 4 millones de euros, en cambio, están sujetas a mínimis. La financiación está destinada a inversiones comprendidas entre 30.000 y 500.000 euros. Los límites máximos de intensidad de ayuda establecidos son del 30 % para grandes empresas, 40 % para medianas empresas y 50 % para pequeñas empresas, incluyendo microempresas. El importe máximo de ayuda otorgable es de 300.000 euros.
Para esta segunda línea, los beneficiarios no tendrán como obligación la creación de 3 nuevos empelos, sino que deberán mantener el número de trabajadores existente desde la solicitud de la ayuda hasta al menos tres años después de la finalización de las inversiones. En el caso de empresas de nueva creación o aquellas que no cuenten con plantilla inicial, será obligatorio generar al menos un empleo entre la solicitud de la ayuda y la fecha establecida en la concesión, manteniéndolo durante un mínimo de tres años.
El plazo para solicitar las ayudas lanzadas por el ITSJ es de dos meses desde el día siguiente a la publicación oficial de la convocatoria. Cabe remarcar que las mismas se otorgan bajo un régimen de concurrencia competitiva y son compatibles con otras concedidas por instituciones u organismos públicos. Pueden solicitarlas personas físicas o jurídicas privadas con personalidad jurídica, así como agrupaciones integradas por ellas, comunidades de bienes y trabajadores autónomos. Este programa tiene un período de programación comprendido entre 2022 y 2027.
Proyectos posibles gracias a las ayudas
La presentación de las ayudas del ITSJ también sirvió para dar a conocer diferentes proyectos que ya son una realidad o están muy cerca de serlo gracias a estos fondos ideados para generar empleo en los municipios incluidos en los Convenios de Transición Justa. Uno de ellos fue el de la urreana Beatriz Tomás, quien presentó una inversión de cerca de 50.000 euros y recibió fondos que le han permitido restaurar la casa de sus abuelos para destinarla al turismo rural. "Ya tenía una casa en Valmuel, pero la ayuda me permitió lanzarme a reacondicionar la que está en Híjar. Ahora tengo las dos en funcionamiento, y con trabajo de sobra", explicó.
El resto de iniciativas todavía no se han materializado al 100%, aunque sí han obtenido ya la resolución provisional de las ayudas. Ambos proyectos, además, pertenecen a Calanda. El primero será el atelier de María Félez, quien solicitó una inversión de más de 40.000 euros de la cual le han concedido inicialmente el 40%, con la creación de dos empleos. "Soy la tercera generación de modistas de mi familia, por lo que este el proyecto con el que llevo soñando mucho tiempo. En él, mi madre se dedicará a la indumentaria aragonesa y yo me centraré en los vestidos de invitada, novia y a medida. Además, también queremos apostar por la venta de tejidos", puntualizó Félez celebrando a su vez la oportunidad para "darle más vida al pueblo y poder generar un impacto positivo en el tejido empresarial de la zona".
Calanda también se verá transformada a través de otros proyectos que próximamente verán la luz como el laboratorio de innovación impulsado entre el Ayuntamiento y la asociación Las Cerezas. El espacio, que inicialmente iba a ser un parking, albergará todo tipo de empresas "creando un germen de posibilidades y oportunidades de trabajo para los vecinos, y especialmente los jóvenes calandinos". En su caso, los fondos se obtuvieron de otra convocatoria del ITSJ destinada únicamente a ayuntamientos, y de la que lograron conseguir 470.000 euros. "La idea es que el centro de investigación pueda atraer otro abanico de oportunidades para el pueblo. Es un proyecto muy potente", destacaron Laura Martínez, concejal de Comercio, y Maite Torres, presidenta de Las Cerezas y gerente de ASAPME.
Por su parte, Elisabeth López, agente del territorio en Aragón para Zonas de Transición Justa, celebró la "gran acogida" de la convocatoria en Calanda, y anunció próximos encuentros para dar a conocer estas ayudas durante estos próximos meses, para que sean "muchas" las empresas que puedan beneficiarse de las ayudas.









más teatrillos cargados a la reconversión que otra vez no sé hace