240 personas entre viajeros y personal llegaron en este impresionante tren museo para pasar el día en el pueblo
Había muchas ganas de ver asomar el Tren Azul en Nonaspe y este domingo llegó gracias a la ayuda de entidades, Ayuntamiento y asociaciones como Amics de Nonasp. 220 pasajeros a los que se suman unos 20 voluntarios de AZAFT, desembarcaron a mediodía dispuestos a pasar el día en la localidad. Lo primero que encontraron fue a decenas de personas que esperaban su llegada en el andén. Fueron recibidos con los productos típicos nonaspinos antes de llegar, unos caminando, otros en autobús, al casco urbano.
El Tren Azul partió de Zaragoza y una vez llegó al pueblo, permaneció allí hasta las 15.00 para que todo el que quisiera visitarlo subiera y se diera un paseo por sus vagones. «Recrea un tren histórico nocturno de los años 50-60 y es el resultado de 40 años de trabajo desinteresado de los voluntarios», dijo Carlos Abadías. Es el presidente de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) que se encargan de mantener este patrimonio industrial. El Tren Azul es el mismo que viajó a La Puebla de Híjar en Semana Santa como Tren del Tambor y con el que tienen previstos más viajes. El Tren Azul lleva estafeta móvil que sigue funcionando, además de vagones cama, restaurante y el salón ministerial que data de los años 30 del siglo pasado.
Los pasajeros visitaron los diferentes enclaves de Nonaspe y de regreso a Zaragoza volvieron a disfrutar del viaje en un trayecto muy peculiar y fascinante.




















Me encanto la visita al tren azul,muy bien organizado, felicidades. desde Fabara
Muchas gracias por el trato recibido,pasamos un dia agradable un saludo desde Zaragoza