La nueva residencia hijarana ya está terminada y equipada y los primeros en conocer el resultado de más de una década de obras han sido los propios vecinos. Coincidiendo con la Semana Santa, el Ayuntamiento organizó una jornada de puertas abiertas en el centro.
La equipación salió a licitación por casi medio millón de euros y, durante el verano se fue descargando y colocando todo el mobiliario en todas las habitaciones, en las zonas de usos comunes e incluso en la cocina ya se realizó toda la instalación. La nueva infraestructura está lista para comenzar a funcionar en cuanto se desbloquee la burocracia. En el pleno antes de Semana Santa ya se aprobó el modelo de gestión, que será el mismo que rige la actual residencia de cuya gestión se ocupa el Patronato de la Fundación Hogar Residencia para Jubilados San Valero en el que también está incluido el Ayuntamiento.
Se ha considerado que la solución más eficaz es que se encargue de ambos centros la misma fundación ya que están construidos «pared con pared». Se estudiará la manera de que, en un futuro, lleguen a compartir servicios con el fin de optimizar recursos al máximo, como por ejemplo, en casos de la cocina o la lavandería. Dependerá del personal y del número de usuarios. «Ya nos queda poco para que sea una realidad, pero estamos trabajando en todos los trámites de burocracia con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales y eso lleva su proceso», dice el alcalde, Jesús Puyol, que celebra que el día de puertas abiertas despertase alto interés.
«Vino bastante gente y mi percepción es que gustó. Es lógico porque está muy equipada y ya me decían algunos si podían reservarse una habitación», bromea. «Comentaban lo luminosa que es, la terraza llamó mucho la atención y en habitaciones la accesibilidad es total, hay también para dependientes», añade. El edificio se desarrolla en 6 pisos y cuenta con un ascensor-montacamillas, y de un montacargas entre la planta semisótano y planta baja.
Más plazas
En cuanto comience a funcionar, Híjar sumará 32 plazas a las 55 que ofrece la actual residencia. La nueva iba a aportar 36 pero finalmente se eliminaron cuatro habitaciones que iban a ser dobles y son todas individuales. Con todos los años que ha estado en obras el edificio ha habido que hacer frente a numerosas modificaciones para cumplir con cambios de normativa. Una de las últimas fue la construcción de una gran escalera de emergencia exterior que no estaba contemplada. No al menos en esas dimensiones.









