Menos de un mes han durado las tres nuevas cámaras de seguridad que instaló el Ayuntamiento de Nonaspe para identificar a los responsables de actos vandálicos en la localidad. En concreto, los dispositivos han sido rociados con pintura roja y, en el suelo, ha aparecido el mensaje «no cámaras» también en ese color.

Desde el Consistorio califican de «inaceptable» la continuidad de estos hechos y aseguran que denunciarán los actos ante las autoridades competentes. La instalación de estos tres puntos de videovigilancia supuso una inversión de 10.000 euros, sufragados íntegramente con fondos municipales.
Cabe recordar que las imágenes grabadas por estos dispositivos no pueden ser consultadas ni por el Ayuntamiento ni por ninguna otra entidad, salvo los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.







