Las obras de las travesías de las antiguas carreteras nacionales avanzan esta semana hacia la avenida Maestrazgo mientras el Corcho suma ya tres meses cerrado y sin fecha fija de reapertura. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, institución promotora de los trabajos, anunció este lunes en nota de prensa que a partir del jueves a las 9.00 se cortará al tráfico un sentido de circulación de la avenida Maestrazgo entre la rotonda del Hospital y la de la estación de autobuses.
El cierre de un carril se prolongará hasta que concluyan las obras, que se prevé para finales del primer trimestre de 2025. El Ministerio aseguró que se habilitará un itinerario alternativo señalizado por la calle Joaquín Repollés Gracia y la avenida Aragón aunque ayer al cierre de esta edición aún no se había avisado a los vecinos. Durante estos meses se llevarán a cabo trabajos de reposición de servicios afectados (abastecimiento y saneamiento), fresado y aglomerado de firme, acerado y alumbrado.
Estas obras se enmarcan en el plan de adecuación para peatones y bicis de las carreteras estatales en Alcañiz, donde se están invirtiendo 6,25 millones de euros y que incluyen unos 4,8 kilómetros de nuevos carriles y aceras habilitados para bicicletas.
La obra de una de estas travesías, la del Corcho, lleva parada desde hace alrededor de tres meses porque la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural no ha autorizado la intervención al encontrarse restos del pasado medieval de la ciudad. Considera que las nuevas canalizaciones afectarían directamente a los restos de la puerta de Valencia o portal de San Jaime que se encontraron a mediados de agosto por lo que ha pedido que se cambie su ubicación.
En estos momentos se está trabajando en decidir una alternativa al trazado original para los conductos de saneamiento y aguas fecales de las viviendas. Se espera que en dos o tres semanas puedan estar instaladas aunque una vez se empiece a excavar aunque existe el riesgo de que una vez se comience a excavar puedan aparecer más restos arqueológicos de la que fue una de las entradas de la ciudad durante la época medieval que podrían volver a paralizar la obra de nuevo. En las excavaciones de agosto se encontraron debajo del asfalto los sillares de piedra de las torres gemelas que delimitaban el portal de San Jaime y que, junto con los Torreones, formarían parte de la antigua muralla de la ciudad.
En el mejor de los casos, en dos o tres semanas las conexiones de redes estarían colocadas y cerradas; y para Navidad estaría el suelo listo aunque sin poder pavimentar con el aglomerado debido a las bajas temperaturas de la época.
La Comisión propone como alternativa llevar la canalización hacia el oeste de la calle para que las redes discurran por el espacio del vano de la primitiva puerta. También se ha indicado que la obra nueva deberá contar con control arqueológico por si aparecen más restos y el Ayuntamiento deberá entregar más documentación arqueológica, de alzados y perfiles, entre otros. Asimismo, también le ha propuesto al Consistorio redactar un plan director de la muralla.








