Llegaron a Caspe desde Cataluña para disfrutar de las fiestas patronales y volvieron, el domingo 17, con el eco aun de los días festivos, pero, tras su marcha, a esta familia les llegó una noticia inesperada: les habían ocupado la vivienda, ubicada en la calle Huerta de la Herradura. Un conocido del dueño fue el que le avisó, el pasado viernes, al ver movimiento de luces y persianas en esta segunda residencia, teniendo constancia de que la familia ya se había ido. Inmediatamente, el propietario dio aviso a la Policía Local, sobre las 15.00 horas, que se personó en el inmueble, dando cuenta de que había dos personas.
Se trataba de un hombre de nacionalidad argelina de unos 37 años y otro de nacionalidad marroquí de 25 años, aproximadamente; ambos en situación irregular. Al ser preguntados por su presencia en el inmueble, los presuntos okupas alegaron que un amigo les había dejado el piso. Los policías les demandaron pruebas, como un documento de alquiler, que acreditase su historia, la cual señalan que «sonaba inverosímil».
Los moradores no pudieron justificar su presencia, y los efectivos pasaron a llamar al juzgado de guardia para notificar la situación y demandar una orden de desalojo por allanamiento de morada. Sin embargo, el juzgado no vio claro el caso y procedió a la notificación de juicio para el mes de septiembre. «Lo consultamos también con Guardia Civil, pero no se consiguió nada. El juicio demora el proceso un mes, por lo menos. Al trasladárselo al dueño, decidió venir él mismo para resolver el problema», explican fuentes policiales.
La mediación puso fin al problema
Pocas horas más tarde, el propietario llegó hasta la puerta de su residencia, donde la tensión escaló ante la negativa de los individuos de salir. Agentes de la Guardia Civil se desplazaron también hasta el lugar, para controlar que no hubiera ningún incidente. Finalmente, la mediación de la Benemérita y la Policía Local propició que los dos hombres abandonaran voluntariamente el domicilio, sobre las 22.00 horas.
Este suceso ocurrió apenas un mes después de que se denunciara la ocupación de otra vivienda en la urbanización de Pescadores, que terminó desalojada por medios propios.









O sea que la Sra. Jueza no lo vio claro???
Madre mia, asi nos va con esta justicia, luego se escandalizaran si alguno se toma la justicia por su cuenta.
No hay mas preguntas Señoria.
Es lo que hay. Si le hubieran okupado la casa o piso a «Su Señoría» seguramente lo hubiera visto un poco mas claro.
Esto demuestra que las leyes vigentes funcionan y protegen, como debe ser, a los más débiles y vulnerables. No hay nada como la intermediación entusiasta y dialogante de la Benemérita y de la Policía Local, para convencer, o no, a los okupas, casualmente en «situación irregular», de que, haciendo un ejercicio de generosidad y solidaridad vecinal, abandonaran esa casa, que , sin ellos, igual seguirá vacía, tal y como la encontraron, durante meses. Su «amigo» seguro que tiene más pisos para dejarles.
Que este vacía no te da derecho a que la okupes
Dos pereonas en situación irregular no tendrían ni que poder excusarse, automáticamente se les detiene, no? tanta mediación ni nada.
Agarrense los machos. Por que la ley esta del lado de los jóvenes médicos e ingenieros de importación.
España, paraíso del okupa.
Le Dan tanto o más derechos que al propietario.
y eso, aun siendo ilegales.
Como está quedando todo…
O esto cambia…o nos echan de casa.
que los manden a sus países de origen.Mo an venido con intención de aportar así que no merecen estar en España.los que vengan a aportar bien venidos sean
estuve en fiestas y la gente va a su bola mucha alegría viva la fiesta y luego aquí en los comentarios a llorar todos
El ser propietario de una segunda vivienda aunque solo se utilice en verano puentes y días sueltos, no da derecho a nadie a ocuparla. al propietario o a sus progenitores si sudor y si trabajo y si dinero les ha costado ya vale de defender a gente que no respeta nada que no es de su propiedad
que vergüenza de jueces y leyes tenemos, dos personas en situación irregular en un inmueble que el dueño te está diciendo que no les ha dejado entrar y no lo ve claro. en el apartamento de la playa del juez tenian que entrar a ver si lo ve claro