«Seguiré pintando pueblos», sonríe. Y así es, porque Óscar Blanch Lombarte se ha propuesto pintar todos los del Bajo Aragón Histórico. Son unos setenta y ya tiene los de cuatro comarcas. Pero si interesante es el objetivo, más si cabe es el proceso con el que está llevando a cabo este reto que forma parte de su Trabajo Fin de Grado.
El de Peñarroya de Tastavins está empleando la tabla de alabastro como lienzo. Sobre ellas está pintando en acuarela o en óleo, y en algunos casos con los dos materiales a la vez en una especie de técnica mixta. En este caso, aplica acuarela y, una vez se seca, encima pinta con óleo. Consigue mayor profundidad y volumen a las pinceladas. Todo esto es la consecuencia de pruebas e investigaciones que ha llevado a cabo en el CIDA de Albalate del Arzobispo.

En el Centro Integral del del Desarrollo del Alabastro ha realizado su residencia artística después de estar allí el verano pasado realizando sus prácticas. Coincidió con Rubén Vidal, que se encontraba desarrollando un ambicioso proyecto como era dar forma, pintar y retroiluminar un pesado cabecero de cama hecho en alabastro que envió a Luxemburgo. El alcañizano ya había abierto una línea de investigación acerca del uso de las tablas de alabastro como lienzo, un camino en el que se ha adentrado Blanch. Ya conocía la piedra, pero solo la había trabajado en escultura. «Iba con esa idea, pero al coincidir con Rubén, que además impartió un curso de pintura sobre tabla y relevó detalles y trucos, probé e investigué un poco», explica.
Tanto le convenció que decidió dedicar su Trabajo de Fin de Grado (TFG) a pintar los pueblos del territorio sobre tabla de alabastro. El proyecto está a punto de ver la luz, porque Blanch ya está en el último curso de Bellas Artes en Teruel. Del 25 al 27 de mayo se abrirá la exposición en arTEsala de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de Teruel donde se podrán ver todas las obras que ha hecho hasta el momento. El público podrá contemplar su interpretación de los pueblos de Bajo Martín, Andorra-Sierra de Arcos, Maestrazgo y Bajo Aragón Caspe. Continuará en un futuro con Matarraña y Bajo Aragón.
Sobre tablillas de diferentes formatos ha pintado cada pueblo fijándose en el paisaje reconocible en muchos casos, como en panorámicas; y en otros casos, como con el Maestrazgo, ha elegido detalles arquitectónicos como plazas o iglesias. «La gracia de emplear alabastro es demostrar que se puede usar una piedra autóctona para crear, le doy otro uso», apunta.
Tengo mucho trabajo porque termino en mayo pero me estoy pasando muy bien con esto.
Óscar Blanch. Artista y estudiante
De hecho, algunas de las arquitecturas que ha reflejado contienen alabastro en su interior. Valora del alabastro las amplias posibilidades que ofrece, porque solo con aplicar luz ya cambia. Esto lo mostró a la perfección con una obra que presentó al concurso Espíritu convocado en Bellas Artes y que derivó en una exposición de las obras seleccionadas. Había que mostrar una obra relacionada con la espiritualidad y Blanch pintó la hoguera de San Antón, una obra en la que en cuanto se retroilumina aparecen además de una forma abstracta los demonios y tentaciones y no solo el fuego. «Son dos obras en una según si la iluminas o no», apunta.
En el proceso se ha dado cuenta de lo importante que es alcanzar el equilibrio porque antes de pintar hay que preparar el soporte. Él mismo se hizo a su gusto las tablillas en el CIDA y pronto supo que debe tener un grosor calculado y no pasarse ni quedarse corto con el lijado para que absorba la pintura en la medida justa. «Tengo mucho trabajo porque termino en mayo pero me lo estoy pasando muy bien con esto», añade.
Le gustaría que la exposición, una vez se vea en Teruel, inicie una itinerancia por las comarcas y los pueblos. Seguirá pintando pueblos y yendo al CIDA, centro con el que se deshace en agradecimientos. Ya ha expuesto con ellos y volverá a hacerlo la semana del 20 de abril en la Escuela de Artes de Teruel junto a otros residentes. Su exposición permanente y virtual la tiene en su Instagram (@obl.arte) siempre lleno de arte y color, especialmente, azul, su favorito.








Me parece fenomenal, plasmar imágenes de los pueblos en un material tan poco utilizado y tan nuestro como el alabastro, te animo a que no dejes esa preciosa actividad artistica y al mismo tiempo explores otras posibilidades.
Desciendo de Peñarroya de Tastavins. Un cordial saludo.
es un gran artista en todo lo que toca, me gusta todo lo que hace, y tiene los pies en el suelo.