Unos cuantos Papanoeles sobre potentes motocicletas Harley han tomado las calles de Alcañiz este miércoles para anunciar la llegada de la Navidad entre vítores, caramelos y turrón, que repartieron a los más pequeños de la casa.
La comitiva, organizada por el Club Harley de Alcañiz, volvió a convertirse en uno de los momentos más esperados del calendario festivo, una costumbre que se mantiene viva desde 1970. Los motoristas, vestidos de rojo y cargados de buen humor, avanzaron durante más de dos horas por la avenida Aragón, la plaza Mendizábal y el parque de la avenida, donde pequeños y mayores aguardaban su paso.
A lo largo del recorrido, fueron entregando dulces, lo que arrancó sonrisas entre los más pequeños. La actividad contó con el apoyo del Ayuntamiento de Alcañiz, Caja Rural y DisBaragón, además del patrocinio de las tiendas Lolitas y Madroños, que contribuyen a consolidar un acto que ya se ha convertido en el preludio oficial de la Navidad en la ciudad.
Papa Noel llega al territorio
Unas horas antes, Papá Noel también se pasó a visitar a los niños de Andorra. Allí, con la inestimable ayuda de sus elfos, recogió los deseos y las cartas de los más rezagados para asegurar que no haya problemas a la hora de repartir esta noche los presentes.

También en Valderrobres hubo cabalgata, allí los elfos moteros custodiaron el trineo de Papá Noel para asegurarse de que ningún regalo del Matarraña quedaba perdido.

Por su parte, en Caspe han sido las caspolinas de honor de 2025 las que le han dado la bienvenida después un largo viaje desde el Polo Norte.

Al Bajo Martín también llegó y se le pudo ver en localidades como La Puebla de Híjar o Híjar, donde recibió a los más pequeños en el pabellón para entregar los primeros regalos antes de seguir su ruta nocturna. Estuvo acompañado de sus elfos que le ayudaron con la logística, y de Culturhijarte, que se ocupó de la organización.













