Una pedida de mano, pancartas con horas de trabajo detrás, y años y años de anécdotas concentradas en un mismo fin de semana. Todas las historias merecen la pena en el lugar donde se encuentran quienes realmente viven la pasión por las motos. Y es que, si bien el foco de atención se centra principalmente en el asfalto y los pilotos, lo que se vive en las gradas del Gran Premio de Aragón de Moto GP también es digno de contar. Y así se volvió a demostrar este año con un circuito por el que pasaron más de 107.000 personas.
Los aficionados se desvivieron en cada uno de los sectores. Niños, jóvenes, padres y veteranos volvieron a demostrar que no hay edad mínima ni máxima para disfrutar de este deporte y su ambiente. Fue difícil encontrar hueco libre durante los dos días de carreras, pese al sol y las altas temperaturas. No faltaron sombrillas, gorras o camisetas con referencia a los pilotos, pancartas, banderas, y hasta grandes mesas de aperitivos para afrontar la jornada.
Grada tres: locura en honor a Márquez
Este domingo, día de la carrera final, el ambiente fue todavía más memorable en la grada del club de fans de Márquez, gran protagonista de la jornada al ganar después de más de 1.000 días desde su última victoria. Una gran ola de banderas rojas con el famoso 93 llenaba la grada 3 en su honor desde primera hora de la mañana. Este año el espacio contaba por primera vez con zona dj y un animador -Pepe- que se ganó el cariño del público con sus ocurrencias. El joven animó a los seguidores a hacer varias olas, gritar y cantar durante toda la jornada, y la grada se lo devolvió con una ovación unánime y gritos de "¡Peeepe!, ¡Peeepe!".
Entre los aficionados de esta zona se encontraban grupos de amigos como el de Alexia Costa (Vic, Barcelona), que tan solo se ha perdido una edición de todos los grandes premios que ha acogido el circuito alcañizano. Este año eligió la grada de Márquez para acompañar a su amigo Daniel Muñoz, quien en cambio vivía este fin de semana su primer GP en la capital bajoaragonesa. La experiencia fue definida por ambos como "increíble", especialmente al tener en cuenta su amor por las motos. A Alexia, por ejemplo, le regalaron una moto cuando tan solo tenía cuatro años, incluso antes de tener su primera bici. "Esta es una pasión que se mantiene para toda la vida", comentaron ambos.
Otros como George y Georgina Cristea, Natalia Almería y Pedro Gimeno, de Pedrola (Zaragoza), también disfrutaron de la animación en la grada en honor a Márquez, todos muy bien equipados con banderas. Igual que Muñoz, esta también era la primera vez que parte de ellos visitaba un circuito al que prometen volver, específicamente e a la grada 93. "Hay un ambiente motero inmejorable. Recomendamos a todos los fans de Márquez que visiten esta grada, especialmente teniendo en cuenta que este es un circuito muy especial para él", afirmó George.
Aunque esta grada no solo fue una fiesta durante todo el fin de semana, sino que también fue escenario para las más bonitas historias de amor. Aritz y Amets fueron los protagonistas del espacio festivo -con permiso del piloto de Cervera- al pedir el primero matrimonio a la segunda. "Soy muy fan de las motos y muy fan de Márquez, esto era mi sueño, pero él es muy tímido y nunca pensé que fuera a pasar", contaba Amets este domingo.
@weare93__ En la GRADA #WEARE93 pasa de TODO!! ❤️👏😄 #marcmarquez #aragongp #boda #pedidademano ♬ original sound - WE ARE 93
La pareja, proveniente de Donosti, se convirtió este domingo durante el descaso entre Moto2 y la categoría reina en la estrella de la zona de animación, poniendo a todo el mundo a bailar para celebrar su recién estrenado compromiso, conga incluida. "Le pedí el favor a unos amigos que conocen al 'speaker' (Pepe Yepes). Él mismo me explicó como lo íbamos a hacer y yo estaba como un flan", explica el futuro novio. La pareja es muy aficionada al mundo del motor y sobre todo al '93'. Desde hace varios años asisten a la grada del Club de Fans aunque reconocen que las mejoras implementadas para este Gran Premio como la ya mencionada animación entre carreras han hecho que la experiencia sea mucho más divertida. "Te ayuda a pasar mejor el calor, porque es el único problema, que sombra no hay ninguna", concluía Amets.

Más participación en la pelouse 6
La pelouse 6 ha contado este fin de semana con una entrada que llevaba años sin verse. Es una de las preferidas de los bajoaragoneses y permite a los espectadores llevar todo lo necesario para pasar la jornada. El sol ha apretado así que los más preparados se han trasladado hasta Motorland con toallas, sombrillas y neveras para que nada faltara. Algunos hasta sillones hinchables y una hamaca que han colgado entre dos árboles para hacer más amena la espera. Uno de los grupos que llevaba todo lo necesario es el de Mariano Melero, un alcañizano que vive en Cataluña. «MotoGP es una de las citas que no hay que perderse nunca junto a las patronales, Semana Santa, el Choricer y las Superbikes», ha apuntado.
En el grupo también estaba José Miguel Espinosa, otro alcañizano que es un fijo de Motorland. No se ha perdido ningún GP y se ha recorrido todas las gradas. «Se ve bastante más movimiento que en ediciones anteriores y han preparado bastantes novedades», explica José Luis. Como otros muchos bajoaragoneses, recibe a familia que llega de fuera para ver el GP. Es el caso de Joan Martínez y su familia y amigos, llegados desde Castelldefels. «El ambiente es impresionante y cada año repetimos porque es más bestia. Siempre estamos en una u otra pelouse, es más económico y ofrece una gran visibilidad», comenta el catalán.
En las banderas y camisetas, no ha habido color y Marc Márquez también ha ganado por goleada. Uno de los grupos que llevaba la bandera con el 93 es el de Laura Palos, una calandina afincada en Alcañiz que no ha olvidado llevar sombrilla y nevera. La pelouse 6 también ha sido siempre territorio de los seguidores de Álex Rins, piloto con raíces en Valdealgorfa. Este año han sido pocos los aficionados que han desplegado sus pancartas pero se han llevado el saludo de su paisano. Dos de los que han estado en Motorland han sido Raúl Colom y Roger Picanyol. El primero acude todos los años y el segundo ha visitado por primera vez al circuito.

La pelouse 4, abarrotada durante el fin de semana
La pasión por las motos se transmite de padres y madres a hijos y así se demostró en la pelouse 4, otra de las zonas más idóneas para asistir al Gran Premio con los más pequeños teniendo en cuenta su amplitud y comodidad. Ejemplo de ello fueron la familia Guiu-Gimeno (Zaragoza), en donde las más pequeñas ya son prácticamente moteras y, sobre todo, muy fans de Márquez. Tanto que este año incluso idearon una pancarta con la que lograron predecir el triunfo del piloto este domingo. Sus padres llevan viniendo al circuito desde que se abrió, y ellas han ido creciendo junto a él y esta tradición. "Es una experiencia que les gustó desde el principio, y que decidimos repetir con ellas porque nos queda cerca y es muy cómodo", contaron.
Otras ediciones pasaron los tres días del Gran Premio en Alcañiz, "disfrutando del ambiente". Este, sin embargo, se desplazaron y volvieron a Zaragoza en el día, una vez en coche y otra en moto. Las más pequeñas, además de la pancarta, también llegaron con el nombre de Marc pintado en el brazo, y recordaron cómo hace unos años consiguieron fotografiarse junto a él. "Es nuestro piloto favorito", sentenció la familia.
Cerca de ellos se situaba también la familia García-Escar (Lérida), quienes en cambio vivían este año su primer GP. El viernes llegaron sin sillas, ni sombrillas, pero el sábado se les podía ver en la pelouse totalmente preparados, como si fueran ya veteranos. A ellos tampoco les faltó la gorra con el 93. "La invitación fue un regalo. Hacia tiempo que queríamos venir, así que seguramente repitamos", contaron.
Y es que para el que decide vivir la experiencia desde la pelouse, la preparación es más que necesaria. Bien lo sabían este sábado Rose y Joan, que no solo llegaron a su sitio en lo alto de la colina con sillas y paraguas para resguardarse del sol, sino que lucían la camiseta actualizada para apoyar a su ídolo Marc Márquez y sendas gorras con el 93 más que visible. Después de verle ganar la pole, la mujer se atrevió a pronosticar lo que este domingo se cumplió, la victoria del catalán. "Ya sabíamos que aquí le iba a ir bien, es el mejor", sentenciaba Rose.
Esta ha sido la primera visita del matrimonio catalán a Motorland y la primera impresión es muy buena. "Nos pilla cerca de casa y la verdad es que es un circuito increíble, la intención para el año que viene es repetir", aseguraron. Aun así, de deberes les queda buscar el alojamiento con más tiempo, "vamos y venimos todos los días a Tarragona porque no hemos podido encontrar nada más cerca, pero la experiencia lo vale", lamentaron.
Las mejores vistas en las gradas 7 y 1
Desde la Grada 1 se vislumbra todo lo que sucede en la línea de salida. Todo el ritual que conlleva la preparación de las parrillas de salida con la colocación de las motos y pilotos en posición ya es un espectáculo en sí mismo. Queda poco margen en esta grada para salir a darse un descanso, pero se encuentra porque siempre llega un momento que salir al baño, a estirar las piernas o, simplemente, a resguardarse del sol. La afición vio bien en directo cómo Juanjo Bona cantó el Himno de Aragón y cómo se retiraron autoridades y equipos para dejar solos a los protagonistas. Con cada indicación de salida la grada se vino arriba animando como nunca. También en las llegadas, y por eso recibieron con ovaciones a Márquez que se puso en pie nada más cruza la línea de meta.
En la Grada 1, llena a reventar, muchos se taparon las cabezas con gorras que acababan de comprar en la zona de merchandising con artículos de pilotos, de MotoGP y de Motorland. Algunos llevaban esa intención pero a otros les obligó las circunstancias. Hubo tiempo de comprar en la Fan Zone y en el área comercial situada detrás de la Grada 7, donde las casetas se multiplicaron. También las carpas de promoción de Turismo Aragón estuvieron en ambas gradas, así como de la Comarca del Bajo Aragón. La afición de la 7 disfrutó de unas buenas vistas con la pelouse 6 justo en frente y con los pilotos haciendo tumbadas estratégicas para salvar bien la curva cerrada tras la recta de un kilómetro. Algunos con sus móviles, y otros con sus buenas cámaras, pero todo el mundo inmortalizó momento de las carreras.




























