El presidente del Clúster de Turismo de Sostenible de Aragón, Pedro Villanueva, ha analizado los objetivos y futuros retos de esta plataforma que aúna los intereses de las empresas del sector turístico y las instituciones. También ha mostrado su opinión sobre el nuevo Plan Aragonés de Estrategia Turística para los próximos cuatro años.
¿Cuáles son los retos a los que se enfrente el clúster de Turismo Sostenible?
El clúster se crea como la figura que debe poner en contacto la Estrategia de Turismo Sostenible con el tejido empresarial aragonés. Es la herramienta que permite integrar la teoría que define ese plan estratégico con esa casa rural de la montaña, el bar de Alcañiz o el hotel de cinco estrellas de Zaragoza. Trata de crear un mensaje orientado a la sostenibilidad pero que lo entiendan los empresarios. Por tanto tiene un doble objetivo, por un lado llevar la teoría a la práctica y por el otro, trasladar las limitaciones y capacidades del sector turístico empresarial a las instituciones que desarrollan esa estrategia.
El clúster representa y defiende los interés del turismo sostenible, precisamente esa útlima palabra, sostenible, se utiliza mucho útimamente ¿podría definir con sus palabras que es este concepto?
La sostenibilidad no solo es cuidar el medio ambiente, también es recuperar tradiciones, relaciones humanas y con el entorno, fomentar la lucha contra la despoblación, o recuperar los alimentos de kilómetro; todo esto engloba la sostenibilidad. En Aragón, y especialmente en la provincia de Teruel es algo que llevamos años trabajando. También debemos admitir el feedback con las pequeñas empresas. Jugamos a ser ese vehículo de comunicación entre la teoría y la práctica.
A nivel nacional, ¿cómo se posiciona Aragón como modelo de negocio turístico sostenible, en comparación con el resto de las Comunidades Autónomas?
Realmente el tema de la sostenibilidad en el sector turístico ha nacido durante la pandemia, por lo que es necesario que pasen unos meses para que podamos compararnos con nosotros mismos y con otros territorios. Pero toda España está hablando en todos los sectores de la sostenibilidad y también en el turismo. Sin embargo, Aragón ya presentó su estrategia turística centrada en este concepto en la edición de FITUR de 2020. Y ahí tanto el presidente como el vicepresidente de Aragón manifestaron su intención de que la sostenibilidad fuera uno de los ejes estratégicos del nuevo plan que fue presentado la semana pasada por el ejecutivo aragonés. Podemos decir por tanto que Aragón en la parte teórica está muy avanzado en comparación con otros territorios, y por tanto tiene mucho potencial para convertirse en un destino estrella desde el punto de vista de la sostenibilidad.
¿Cree que es pronto para fijarse plazos respecto a la consecución de objetivos en la estrategía de turismo sostenible?
Si, todavía es muy pronto. Realmente el plazo para iniciar esta estrategia se puso en febrero de 2020, pero el coronavirus nos ha puesto en una realidad diferente. Después que la semana pasada se presentase el nuevo Plan Aragonés de Estrategia Turística, vemos que el proyecto está tomando forma. Además van a llegar fondos de Europa, por lo que tenemos muy claro que la implantación de la estrategia de la sostenibilidad va a ser mucho más rápida de lo que habíamos previsto inicialmente. Es cierto que la pandemia frenó el arranque pero una vez que nos pongamos en marcha en apenas tres año Aragón tiene lo necesario para ser un destino significativo en la implementación de la estrategia de sostenibilidad.
En definitiva la sostenibilidad ha venido para quedarse, ¿ya no hay vuelta atrás?
Efectivamente, ya no hay vuelta atrás. La sostenibilidad es un modelo de gestión más amplio de lo que uno se puede imaginar. No solo es un valor para las personas, sino para los mercados y los lobbies que mueven los mercados turísticos, y que empiezan a exigir estrategias de sostenibilidad para decidir donde mandan a sus clientes. Ya no es un tema de acción individual, ahora Europa también lo demanda.
La semana pasada, como antes ha mencionado, participó en la presentación del nuevo Plan Aragonés de Estrategia Turística que definía a la comunidad como un destino experiencial y sostenible, ¿comparte usted esa idea?
Aragón tiene una riqueza muy variada que va desde la gastronomía, el paisaje o la costumbre. Todo lo que ofrece la comunidad es una experiencia que hoy por hoy tiene un interés nacional e internacional. Lo que nos falta es convencernos de lo que tenemos y publicitarlo, encontrando un equilibrio entre la oferta y la demanda. En cuanto a la sostenibilidad, el problema es que tenemos que aplicar un nuevo modelo de gestión al mismo tiempo que las empresas estamos intentando sobrevivir. Pero es posible desarrollar un sistema sostenible ya que no requiere una gran inversión, sino concienciación de lo que se está haciendo y lo que se está haciendo no solo por la protección del medio ambiente, sino como ya he dicho anters también tiene que cer con las personas, con su relación con el municipio y entre las personas, si trabajamos con productos locales, o si ayudamos a sostener la población en municipios rurales. Tanto por experiencia que lo es, como por sostenibilidad que lo está siendo y lo va a ser, seguro que Aragón puede alinearse con este nuevo plan estratégico.







