El periodismo pegado al territorio es una necesidad para construir sociedades informadas, críticas y cohesionadas. El periodismo de proximidad se consolida como una herramienta imprescindible para entender la realidad y fortalecer la identidad de los territorios. Esa fue una de las principales conclusiones de la sesión celebrada este lunes en el Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, dentro del ciclo Medios de Comunicación y Universidad: alianzas para una sociedad bien informada.
La jornada, inaugurada por la vicerrectora de Comunicación e Identidad Institucional, Carmen Marta Lazo, y la directora general de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, Raquel Fuertes Rodrigo, reunió a profesionales del ámbito periodístico en una mesa redonda moderada por Ana Segura Anaya, jefa de Contenidos de Aragón Radio y profesora asociada de la Universidad de Zaragoza. El encuentro abordó los grandes retos del periodismo actual: la transformación de los soportes, la relación con las audiencias, los modelos de financiación, la captación de talento y el impacto de la inteligencia artificial.
En este contexto, la directora de contenidos del Grupo de Comunicación La Comarca, Eva Defior, situó el foco en la esencia del oficio. «La tecnología puede ayudarnos a agilizar tareas mecánicas, especialmente la IA, pero nuestro lugar sigue siendo la calle, cerca de las fuentes de información. La inteligencia artificial además de una herramienta es una oportunidad para seguir avanzando en lo que nos define, llegar donde nadie lo hace y contarlo, reivindicar las historias de nuestro día a día, con nombre y apellido, ser altavoz de reivindicaciones y también de virtudes territoriales», defendió.
Defior subrayó el modelo de La COMARCA como referencia de periodismo arraigado en el medio rural. Con una estructura multimedia —prensa, radio y digital—, una dimensión supracomarcal y una plantilla de 23 profesionales, el grupo se mantiene como el único medio de estas características fuera de las grandes capitales de provincia en Aragón. «Nuestra principal fortaleza es la proximidad, así lo hacemos desde hace 40 años, así como el rigor y la profesionalidad, lo que genera una fuerte confianza en la ciudadanía», destacó.
Además, reivindicó un periodismo que ponga rostro a las historias y contribuya a reforzar la identidad colectiva, aportar capacidad crítica y cultura democrática a través de la pluralidad. «Importan las historias con cara y voz, ser notarios del día a día del territorio», señaló. En ese sentido, recordó que el origen de La COMARCA responde precisamente a esa necesidad: «nacimos en 1987 como un proyecto impulsado por jóvenes que querían dar voz al Bajo Aragón Histórico, a nuestra identidad propia, y esa sigue siendo nuestra esencia».
Desde el ámbito audiovisual, Natalia Martínez Oliván, directora del Departamento de Planificación y Desarrollo de Proyectos e Impulso Audiovisual de Aragón TV, destacó la transformación del consumo informativo. «Hemos pasado de una televisión lineal a contenidos a demanda, donde la interacción con la audiencia es clave», explicó, subrayando además la doble responsabilidad de los medios públicos: adaptarse a los nuevos formatos sin renunciar a su función de servicio.
Por su parte, la directora del Diario del Alto Aragón, Elena Puértolas, reivindicó la esencia del oficio más allá de los canales. «Lo importante no es el soporte, es hacer periodismo», afirmó, advirtiendo del riesgo de caer en «la dictadura del click» y defendiendo el valor diferencial de la proximidad: «si no contamos los anhelos, aspiraciones y logros de la ciudadanía, nadie lo hará». A su juicio, «la proximidad es clave para distinguirse entre tanta sobreinformación» y forma parte del acervo que define la identidad de los territorios.
El director del Diario de Teruel, José Ramón Vicente, puso el acento en las dificultades estructurales del sector en provincias con menor tejido económico. «No hay grandes anunciantes ni patrocinadores, lo que complica el modelo», señaló, al tiempo que defendió la necesidad de garantizar la continuidad de estos medios para seguir contando la realidad del territorio. «Si pasa algo en Teruel, lo tenemos», resumió, reivindicando el carácter cercano y artesanal del periodismo local.
La sesión concluyó con un diálogo con el público en el que se reforzó una idea compartida: en un entorno globalizado y digital, el periodismo del territorio no solo resiste, sino que se reafirma como un pilar esencial para una ciudadanía informada, conectada y consciente de su propia identidad.









