La pesca deportiva ha vuelto a la actividad en el Mar de Aragón. Los pescadores celebran que esta semana ya se pueden acercar a la orilla para practicar su deporte favorito, aunque teniendo en cuenta toda la normativa propia del estado de alarma.
Desde las asociaciones y colectivos de pesca y caza del territorio celebran que ya se puedan practicar estos deportes. «Ya teníamos ganas de volver, aunque lo estamos haciendo en grupos muy pequeños, distanciados y cumpliendo todas las normas», explica Luisa Serra, presidenta de la Sociedad de Pesca de Caspe. «Queremos agradecer el apoyo que hemos recibido el sector de la pesca de gobierno autonómicos y municipales para que esto haya sido posible a estas alturas».
A día de hoy, se podrá pescar siempre teniendo en cuenta el distanciamiento social (2 metros entre una persona y otra) y en grupos reducidos de unas 10 personas. Todavía se descartan las celebraciones de competiciones deportivas. Desde este lunes ya se pueden sacar los permisos en los cotos.

Los diferentes colectivos prevén una temporada con un turismo «más local» de lo que acostumbraban, ya que no podrán recibir (por el momento) grupos de extranjeros que venían a la zona para disfrutar de la pesca y pasar una media de una semana, desembolsando importantes sumas de dinero. «Estaremos los de casa, y esperamos que pronto se abran también los desplazamientos entre provincias porque recibimos muchos pescadores de Teruel», afirma Serra.
Empresas de la zona dedicadas a los deportes náuticos también han comenzado su actividad de nuevo. Es el caso de Río Caspe Aventura, que está con los últimos preparativos para abrir de manera inminente los próximos días. Este negocio en concreto, que está ubicado en las orillas del Mar de Aragón, ya está reservando plazas para alquilar motos acuáticas, barcos de hasta 6 metros de eslora e incluso cursos para conseguir el título de manejo de estos y otros vehículos de agua. Lo mismo le ocurre al negocio Fayón Fishing, que también está a punto de volver a abrir, y el Ayuntamiento de la localidad ya está apuntando reservas para cuando vuelva a ofertar sus conocidos viajes en llaüt.

Beneficios millonarios
Caspe, de alrededor de 10.000 habitantes, es uno de los municipios que a partir de este lunes eliminan las franjas horarias para su población, por lo que ya no habrá un momento concreto del día en el que practicar la pesca deportiva. Esta actividad en concreto se ha convertido en la última década en esta zona en una de las principales fuentes de ingresos después de la agricultura y la ganadería. Más de 16.000 pescadores europeos llenan la zona durante los meses de marzo hasta noviembre, lo que supone una recaudación de hasta 6 millones de euros.
La procedencia más habitual de los turistas es Alemania, Chequia, Francia, Bélgica o Eslovenia. Los pescadores suelen pasar la media de una semana practicando la pesca deportiva, sobre todo desde países de Centroeuropa. El negocio está repartido entre las localidades de Caspe, Fayón y Mequinenza, donde están instaladas empresas especializadas tanto extranjeras como autóctonas.
El gasto medio para el pescador europeo es alrededor de 700 euros. Algunos se traen las cañas de pescar y hasta las embarcaciones, pero otros las alquilan, e incluso precisan las instrucciones de guías que conocen su idioma.







