En la localidad italiana de Misano se disputó la última prueba del mundial a la que Garín llegaba con cuatro puntos de diferencia del tercer clasificado de la general.
Tras una muy buena semifinal donde acabó en segunda posición, en la carrera finalizó tercero. Este resultado le sirvió para empatar a puntos con el segundo clasificado en la general del campeonato lo que le llevó a tener que correr una carrera a seis vueltas donde se jugó el segundo puesto. Carrera tensa y complicada pero de la que logró salir victorioso lo que le sirvió para proclamarse subcampeón del mundo.







