La lluvia ha marcado la tarde de este lunes y ha obligado a trasladar los actos de conmemoración del bombardeo del 3 de marzo de Alcañiz al espacio museístico de Atrium. En el año en el que se cumplen 87 años del ataque, el Ayuntamiento quiso recordar que es necesario «condenar todo tipo de guerras y conflictos».
«Defendemos el diálogo la justicia y la paz. Nadie quiere volver a escuchar el estruendo de las bombas y los aviones de guerra», ha asegurado el alcalde, Miguel Ángel Estevan, quien además ha invitado a los alcañizanos a «trabajar por la convivencia, independientemente de la ideología política, y en la inclusión de todos los miembros de la sociedad».
Como viene siendo habitual desde 2016, el acto concluyó con la ofrenda de claveles rojos en el monumento en recuerdo de las víctimas, en el que participaron en torno a 30 personas, entre ediles y vecinos. Además, los alumnos de la Escuela Municipal de Música y Danza también ofrecieron unas pequeñas piezas con baile, guitarra y piano para complementar la programación.

En esta ocasión, el Ayuntamiento ha puesto en marcha la fuente, habitualmente apagada. Además, la ofrenda ha servido también para inaugurar la nueva placa, recientemente inaugurada, en la que se puede leer «En recuerdo a las víctimas del Bombardeo del 3 de marzo de 1938 en Alcañiz».
La jornada terminó con una visita guiada al Refugio Antiaéreo de la calle Santo Domingo y la inauguración de la exposición ‘Exilio Científico, político y Cultural’ que estará disponible hasta el sábado en la biblioteca.









