La Comunidad de Regantes de Fayón cuenta desde mediados de marzo con una planta fotovoltaica de autoconsumo, con una inversión de 1,9 millones de euros, destinada al ahorro en la factura de la luz de los comuneros. Desde entonces, las placas han estado en periodo de pruebas para ajustar su configuración, aunque eso no ha evitado que la reducción de la factura eléctrica ya se haya notado en el bolsillo de los 180 regantes pertenecientes a la Comunidad. Se esperaba conseguir un ahorro energético de entre el 40 % y 50 %, y la realidad es que ha llegado hasta el 70 %. En cuanto al testeo de la planta, los regantes lo culminarán para mediados de septiembre.
La planta solar fotovoltaica abastece al sistema de elevación de agua desde el embalse de Ribarroja hasta la balsa que suministra las más de 900 hectáreas regables. Esto permite a la Comunidad subir el recurso durante el día, cuando se está generando la producción solar fotovoltaica. "Evitamos así las horas nocturnas, que es cuando la luz es más cara. El fin de semana aprovechamos para terminar de rellenar la balsa", explica el guarda Iñaki Solé. Cabe recordar que la entidad además cuenta con un contrato de luz indexado que les permite elegir el momento de compra de energía.
Ajuste al detalle
Los regantes siguen necesitando la conexión a la red eléctrica, ya que sirve para compensar situaciones meteorológicas como pasos de nubes o días sin sol directo. La planta solar debe ser configurada para cada uno de los escenarios posibles, para que la reacción sea la más adecuada. Solé señala que se trata de un «sistema bastante complejo» y que está constando un poco ponerlo a punto, aunque está funcionando muy bien. Además, la instalación no es una infraestructura al uso, ya que "sigue los movimientos del sol", añade el guarda.
Junto a las nubes y precipitaciones que pueden afectar a la producción fotovoltaica, también hay que tener en cuenta las altas temperaturas consecuencia de las olas de calor. Las placas producen óptimamente entre los 25 y 29 grados. Las máximas de este verano, que han alcanzado los 43 grados, alteran la temperatura de la célula fotovoltaica, que es la responsable de crear la energía eléctrica. La mejor época para la generación solar será, por tanto, entre los meses de marzo a mayo y de septiembre a noviembre, ya que en Fayón la temporada de riego no acaba hasta final de año.
La Comunidad celebró el pasado martes su Asamblea General Ordinaria, en la que se aprobó la devolución del préstamo realizado por los regantes para financiar este proyecto. Debido a los plazos de la subvención concedida por el Programa de Desarrollo Rural del Gobierno de Aragón, dotada con 804.729,99 euros, se solicitó que cada uno de los comuneros aportara una parte de la inversión restante, con la condición de que se les devolvería.










A ver si la junta de regantes de Civan en Caspe aprende de esta junta, que parece que se les esta atragantando el pebea con el retraso que llevan.
Con los años que ha costado empezar las obras y ahora que parecia que si ya nos hemos vuelto a atascar, ahora para cobrar no se retrasan no.
beneficio para ellos contaminación para los demás