Alcañiz será uno de los cinco municipios aragoneses que lleven a cabo este verano planes piloto para la vigilancia y control de enfermedades trasmitidas por vectores, en concreto, por mosquitos, flebotómos y garrapatas. Se van a colocar diferentes trampas en espacios donde se considera que puede darse una concentración de estos insectos, sin revelar su ubicación para evitar cualquier tipo de interacción humana o vandalismo. La actuación, en colaboración con la dirección general de Salud Pública del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón y el área de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, se enmarca dentro de un nuevo Plan de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores, que se encuentra en fase de redacción y se prevé aprobar este 2024.
En la capital bajoaragonesa se iniciará el próximo 25 de julio la colocación de trampas para el control quincenal de mosquitos del género Culex, transmisores del virus del Nilo Occidental (VNO). Determinadas cepas de este virus causan una zoonosis (una enfermedad infecciosa que ha pasado de un animal a humanos) conocida como la Fiebre del Valle del Nilo Occidental (FNO). En humanos es asintomática en el 80% de los casos, pero existe el riesgo de que provoque encefalitis, una inflamación del cerebro originada por una infección vírica. Los dos primeros casos de virus del Nilo de este verano se detectaron en la localidad sevillana de Dos Hermanas. Una mujer, de 71 años con patologías graves previas, falleció la semana pasada; mientras que un hombre de 72 fue dado de alta.
Respecto a los otros planes piloto, Zaragoza fue la primera localidad en poner trampas el martes. En su caso, se vigilarán mosquitos del género Aedes, vector de transmisión de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla, el zika y la enfermedad por virus Chikungunya. El miércoles fue el turno de Utebo, donde se examinarán flebótomos transmisores de leishmaniasis; mientras que el 23 de julio será el de Binéfar, para mosquitos del género Anopheles, que pueden transmitir paludismo. En septiembre, se iniciará en un municipio de la Sierra de Albarracín, todavía por determinar, el plan de control de garrapatas, que transmiten el virus causante de la enfermedad hemorrágica Crimea-Congo. En todas las poblaciones se cuenta con la colaboración de sus Ayuntamientos.
Estos programas suponen una importante ampliación con respecto a la vigilancia desarrollada desde 2016 hasta ahora, que se había centrado en el mosquito tigre (Aedes albopictus), lo que ha permitido constatar la presencia e implantación de este mosquito invasor en la comunidad. Actualmente, además de la vigilancia entomológica en municipios diana, se está implantado un programa piloto de intervención en Valderrobres.
Nuevo Plan de Prevención
El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero; la directora general de Salud Pública, Nuria Gayán; el profesor titular de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza y director de la Cátedra de Investigación en Plagas Urbanas y Salud Pública, Ignacio de Blas; la profesora asociada de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, Sara Lacour; y el técnico del Instituto Municipal de Salud Pública, Emilio Martínez; presentaron los planes piloto el martes en un acto celebrado en el Parque Delicias de Zaragoza.
Bancalero, que agradeció la colaboración de todas las administraciones públicas y organismos implicados en estos planes piloto, destacó que las enfermedades transmitidas por vectores "constituyen una amenaza creciente en todo el mundo", debido principalmente a la globalización, con el movimiento constante de personas y mercancías por todo el planeta, junto al aumento de las temperaturas y las modificaciones de la pluviosidad, factores estos últimos asociados al cambio climático.
El Plan de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores de Aragón, que está en fase de elaboración, supone la ampliación de la vigilancia desarrollada hasta ahora por el Departamento de Sanidad y la Universidad de Zaragoza. El objetivo es disminuir el riesgo de transmisión y reducir al mínimo el impacto global de estas enfermedades emergentes desde la perspectiva de 'Una Sola Salud'.
La finalidad principal de la vigilancia de estas enfermedades es detectar precozmente su presencia, con el fin de establecer las medidas necesarias para evitar la aparición de casos secundarios y brotes autóctonos, sobre todo en áreas con presencia del vector competente, y notificar la transmisión activa del virus en el lugar donde se ha adquirido la infección. Con este propósito, habrá una intercomunicación constante entre las secciones de Vigilancia, el Sistema de Guardias y la Sección de Zoonosis para que las actuaciones puedan resultar efectivas.
Asimismo, se establecerá un circuito prioritario para la distribución de información a centros sanitarios de zonas afectadas, en el caso de que aparezcan casos autóctonos o considerados de riesgo desde Salud Pública. "Ante la sospecha de una enfermedad vectorial es necesario que los médicos estén formados e informados, principalmente sobre criterios clínicos y epidemiológicos", apuntó Gayán.
Después, se ha de notificar la enfermedad, realizar la investigación epidemiológica y determinar si es un caso importado o autóctono, formular las recomendaciones y medidas para su tratamiento y evitar nuevos casos, investigar el origen y evitar la transmisión local mediante una investigación entomológica. También se evaluará el riesgo la transmisión de los patógenos zoonóticos a hospedadores animales.
Enfermedades por vectores
Las enfermedades transmitidas por vectores, como son la leishmaniosis, el dengue, el paludismo, la fiebre del Nilo occidental y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, constituyen el grupo de enfermedades que más está creciendo en el mundo. Numerosos vectores, capaces de transmitir estas enfermedades, están presentes y extendidos en gran parte de la geografía de España, como son: mosquitos de los géneros Culex, Aedes y Anopheles; garrapatas de la familia Ixodidae (principalmente las especies Hyalomma marginatum, Hyalomma lusitanicum, Ixodes ricinus, Rhipicephalus sanguineus) y Argasidae (Ornithodoros sp.); y flebótomos (Phlebotomus spp.).
La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) vienen haciendo un llamamiento para preservar la salud aplicando un enfoque de 'Una Sola Salud' que abarque la interconexión de la salud humana, la salud animal y del medio ambiente en general, incluidos los ecosistemas.
Los factores que pueden contribuir a la propagación de las enfermedades transmitidas por vectores son fundamentalmente el aumento de viajes y el comercio internacional, que contribuirían a la introducción de patógenos (virus, bacterias y parásitos) y especies invasoras que podrían actuar como vectores o reservorios; el cambio climático, en especial el aumento de las temperaturas y la pluviosidad, que pueden favorecer el desarrollo de los vectores; y los cambios sociodemográficos y medioambientales que pueden aumentar las zonas geográficas aptas para el establecimiento de los vectores y reservorios y las oportunidades de contacto del ser humano con ellos.
Actuaciones
El Plan de Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores de Aragón incluirá actuaciones como la identificación preliminar de zonas y periodos de mayor riesgo de transmisión de enfermedades vectoriales, la implementación de planes piloto de vigilancia entomológica en las zonas seleccionadas y la prestación de asesoramiento técnico en respuesta a alertas sanitarias correspondientes a enfermedades vectoriales con impacto en la salud pública humana y la sanidad animal.
Además, se plantea la realización de campañas de formación sobre enfermedades vectoriales destinadas tanto a profesionales sanitarios y personal técnico de servicios de protección de la naturaleza de las administraciones públicas, como a centros educativos y asociaciones ciudadanas con el objetivo de dar a conocer la importancia creciente de las enfermedades vectoriales y concienciar a la población de la necesidad de colaborar activamente en los planes de control.
Igualmente, se recogerá el circuito de actuaciones ante enfermedades vectoriales en Aragón, con un procedimiento de respuesta que subraye la importancia de la detección temprana de casos y su comunicación a Salud Pública para impedir la transmisión autóctona, así como para detectar posibles cambios en la distribución geográfica, tendencia y riesgos de los casos importados. Asimismo, contemplará cómo debe notificarse la enfermedad, el procedimiento de investigación epidemiológica, las recomendaciones ante cada caso y la evaluación del riesgo (casos autóctonos y considerados de riesgo) para evitar la transmisión local.
Además, se recogerá la creación de un Comité Autonómico Permanente de Coordinación, Seguimiento y Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores, que estará formado por personal de la Dirección General de Salud Pública y por investigadores expertos en enfermedades transmitidas por vectores de la Universidad de Zaragoza, así como un procedimiento de evaluación del plan.








otro invento del tbo . el gobierno zurdo este no hace nada con los alimentos que importamos ninguna inspección así nos va y por otro lado se preocupan de poner chiringuitos que no sirven para nada gastar eso si