Son muchos los vecinos que este martes siguieron detectando diferentes problemas de conexión wifi y cobertura tras el apagón masivo que el lunes afectó a la península Ibérica desde las 12.33. La luz fue la primera en regresar, pero hubo que esperar más tiempo para recuperar internet y la cobertura. En el Matarraña, por ejemplo, muchos municipios pasaron la noche incomunicados. Detrás ello, no obstante, existe una explicación técnica por parte de las compañías telefónicas.
Los centros de datos desde donde las compañías ofrecen cada uno de sus servicios a las diferentes localidades cuentan con un sistema de alimentación initerrumpida (SAI), que es un dispositivo de alimentación que puede utilizarse para proporcionar energía de reserva temporal a los dispositivos electrónicos. De esta forma, cuando se produce una interrupción en el suministro eléctrico, el SAI cambia automáticamente a la energía de la batería y suministra a los dispositivos suficiente energía hasta que se restablece el suministro. No obstante, este sistema no está preparado para cortes de tan larga duración como el que ocurrió este lunes. "Sirven para pequeños cortes, de una, dos o tres horas. ¿Qué sucedió ayer? Que al final pasó tanto tiempo que hubo operadores que dejaron de funcionar. Los que aguantaron más es porque disponían de una batería mayor que los otros", explica Daniel Giner, responsable de Alternatic.
En su caso, cuando detectaron que el SAI estaba solamente con una carga del 25%, automáticamente apagaron todos los sistemas para que se produjera un apagado controlado de las bases de datos. Como consecuencia, «La luz sí volvió ayer, pero realmente tanto por bases de datos como por la potencia a la que puede venir el suministro eléctrico, se han averiado equipos y han generado problemas que ahora hemos ido arreglando», añadió Giner explicando por qué la cobertura o el internet tardaron más en regresar.
Desde Embou también detectaron diferentes incidencias a lo largo del día. "Son equipos electrónicos que van alimentados por corriente eléctrica. Llevan sus baterías, sus SAIs, y hay algunos que saben rearmarse automáticamente, y otros, por A o por B, no se rearman. Hemos tenido que ir a varios repetidores para ver que el sistema está funcionando correctamente", explica Sergio Puyo, responsable de Embou.









