Los aromas de la albahaca, tomillo o romero, junto con el olor de las flores frescas y sus vibrantes colores primaverales, se han entremezclado en La Portellada, este viernes, en la XI Feria del Huerto y Jardín, que ha crecido en diez puestos con respecto al año anterior, llegando hasta los 35 expositores. La cita no solo es importante por sus participantes, sino también por los cerca de 2.000 visitantes que suele atraer a esta localidad que no llega a los 250 habitantes.
Todos los stands se han repartido por las calles de la localidad, creando un gran mercadillo al aire libre con una zona destinada a plantas y huerta, junto con otros negocios artesanales, y otra en la que la gastronomía ha sido la protagonista, con quesos, miel, vino o aceite, entre otros.
La feria está organizada por el Ayuntamiento y es considerada una cita indispensable en el calendario anual de la localidad. Según la alcaldesa, Gloria Serrat, permite dinamizar de forma económica y social el municipio, además de divulgar el conocimiento del territorio en torno a lo agrícola. En este sentido, la asociación de agricultores ecológicos Aproeba ha ofrecido una charla en la que se han presentado los avances de los proyectos Ensayos Empeter y CITA.
Ambiente internacional
Desde la apertura de la feria, el ambiente ha sido constante. Tanto es así que, incluso antes de su inicio, la entrada del municipio ya destacaba por la hilera de coches aparcados. El francés, el catalán y el castellano han sido las principales lenguas que, al igual que ha ocurrido con los aromas, se han unido en un ambiente acogedor.
"Desde la pandemia me aficioné a las plantas, sobre todo a las suculentas, y venimos con idea de comprar para mi invernadero", ha comentado la vecina Marga Montero, que lleva casi 11 años viviendo en el municipio. "Compramos una casa en Valderrobres hace 26 años, que vendimos para venir aquí una vez jubilados", ha añadido.
Un gran puesto con fruta y verdura del territorio invitaba a ampliar las compras. Cerezas, melocotones rojos, nísperos, albaricoques, alcachofas o tomates han formado parte de la oferta hortícola y frutícola de la feria, que para la vendedora Ángeles Lázaro es imprescindible. "Es importante y es una feria más bien de reencuentro de amigos, porque mi marido se crió aquí un tiempo y tiene buenos amigos. Son gente especial". Más allá de lo personal, Ángeles valora la jornada por las ventas que reporta para un negocio itinerante que "no está valorado" y en el que influyen "muchos pagos".
Los jóvenes se implican
Entre la hilera de puestos, llamaban la atención los de los más pequeños del municipio, que han arrimado el hombro en esta jornada y han vendido sus manualidades. Por ejemplo, el grupo de seis amigos del que forma parte Mar Borrás, de 10 años, ofrecía desde tatuajes pintados a imanes, flores o marcapáginas. "Nos hace ilusión participar en la feria y hemos preparado todo por las tardes, después del colegio", ha explicado la joven.
De los más pequeños a los más sabios de la localidad, los jubilados también han tenido su propio protagonismo gracias a la colaboración que ofrecen en la feria. Se han hecho cargo de la exhibición de injertos de olivo, con el objetivo de mostrar el arraigo y la tradición agrícola en la zona.
Por otro lado, la feria ha permitido viajar incluso hasta Marruecos a través de la comida de Meryem Latrech, que desde Valdeltormo ha transportado todo tipo de productos como pan, pastas, té y la vajilla necesaria para disfrutarlo. Hace tres años que participa en esta cita, a la que acude con su hija Shirin Latrech, y que ambas disfrutan. "La gente es muy buena y me pregunta si voy a volver al año siguiente. Si no vendo nada, no importa; al menos habré venido y disfrutado del día", ha señalado.
La coincidencia este año de que el Día del Trabajador fuera en viernes ha impulsado aún más esta esperada cita que continuará este sábado. El testigo lo tomará la Asociación de Mujeres junto con el Consistorio para celebrar la festividad de San Pedro Mártir, que incluye misa campestre, reparto de pan bendito y el tradicional encuentro de dulces.
La feria ha reunido a 35 expositores alrededor del municipio./ S.F.


















