El Partido Popular y Somos Caspe se han dado la mano, por segunda vez, en esta legislatura, tras romper el pacto de investidura de la alcaldesa caspolina, Ana Jarque, hace poco más de un año. Los presupuestos municipales de 2026 han sido la razón que les ha llevado a volver a entenderse, tras un 2025 de críticas cruzadas y sin renovación de las cuentas anuales desde 2024. El objetivo «es garantizar la estabilidad económica y dotar al municipio de una planificación orientada a mejorar los servicios públicos y avanzar en proyectos necesarios para los vecinos», han destacado este jueves los grupos en un comunicado de prensa en el que anunciaron el nuevo acuerdo.
Las condiciones de Somos Caspe, en esta ocasión, no han implicado la incorporación de los concejales al equipo de gobierno. No obstante, sí que han exigido que se recuperaran la partida destinada a las becas de comedor y material escolar -con una dotación de 57.000 euros-, y la creación de una Comisión de Seguimiento de Infravivienda para «garantizar condiciones dignas de habitabilidad, evitar situaciones de hacinamiento e insalubridad y reforzar la actuación municipal frente a prácticas irregulares», han explicado en el documento.
La salud, la seguridad y el gasto público a examen
El acuerdo recoge también el impulso a proyectos estratégicos vinculados a la salud pública, como la ejecución de la nueva piscina climatizada y la estación de tratamiento de agua potable, junto a avances en la ordenanza cívica, actuaciones urbanísticas relacionadas con el Plan General de Ordenación Urbana y medidas organizativas en materia de asistencia domiciliaria.
La seguridad local es otro de los aspectos de este pacto en el que el equipo de gobierno se compromete a adquirir un nuevo vehículo para la Policía Local, además de, por otro lado, implementar mecanismos de control y seguimiento del gasto a través de una comisión bilateral que supervise el Plan de Medios y evalúe el grado de ejecución del presupuesto, cada trimestre.
Desde Somos Caspe se ha resaltado que este acuerdo responde a una forma de hacer política útil y constructiva: «Nuestra prioridad no es solo ajustar números, sino introducir medidas útiles y asegurar que exista un seguimiento real de los compromisos. Caspe necesita estabilidad y control». Por su parte, el Partido Popular ha valorado positivamente la voluntad de entendimiento alcanzada, subrayando «la importancia de los acuerdos políticos para garantizar la gobernabilidad y permitir avanzar en proyectos estratégicos para el desarrollo económico».
El PSOE impugna el pleno para poder asistir
El pacto para los presupuestos estaba previsto que se materializara este jueves, en pleno, con la votación que permitiría aprobar las cuentas anuales. Sin embargo, el PSOE impugnó la convocatoria ante la imposibilidad de poder asistir a la nueva fecha que se estableció tras decidir el equipo de gobierno posponer el pleno ordinario, previsto una semana antes. Los socialistas afearon a los populares el no haberles consultado la nueva fecha.
El PSOE pudo revertir la situación al haber sido convocado el pleno como ordinario y no como extraordinario, tal y como correspondería al ser fuera de la fecha habitual y pactada para el pleno mensual.









ni contigo ni sin tí tienen mis males remedio