Nueva oleada de robos de cableado de cobre en el territorio. Preocupación en Lledó después de que varios vecinos hallasen en sus fincas, trozos de cable cortados de la antigua línea de teléfono abandonada. La voz de alarma se dio el martes al aparecer el citado cableado arrancado de sus antiguos postes. En algunas fincas se hallaron tan solo los restos del plástico y los aislantes del cable, sin el cobre, que ya había sido sustraído.
En otras fincas agrícolas se encontraron trozos de cable preparados para extraer el preciado metal. Desde el Ayuntamiento de Lledó ya se han denunciado los hechos ante la Guardia Civil, que lleva ya varios días investigando lo sucedido. "Estamos muy preocupados porque no sabemos qué tipo de gente merodea por nuestras fincas. Hoy se llevan el cobre del cable abandonado, pero entran a nuestras fincas y no sabemos a qué atenernos", explica Teresa Crivillé, alcaldesa de Lledó.
Los vecinos temen que detrás de estos hechos pueda haber una banda organizada y especializada en este tipo de robo de cobre. "Por lo que estamos viendo, están muy bien organizados, saben perfectamente a donde van, actúan con una gran celeridad y arrancan y cortan el cable de forma muy eficaz", añade la alcaldesa.
Segunda oleada de este tipo
Este nuevo robo masivo y planificado de cable de cobre se produce tan solo unas semanas después de que se produjesen hechos similares en las localidades de Ráfales, Monroyo y La Cerollera. No obstante, a diferencia de aquellos hechos, en esta ocasión los ladrones no han quemado los cables sustraídos in situ para extraer el cobre. En el caso de Lledó utilizaron otra técnica para extraer el metal sin emplear el fuego.
Cabe recordar que en los hechos producidos a finales de enero en el entorno de Ráfales, los ladrones quemaron los cables para separar el metal de los aislantes, produciendo un incendio forestal que calcinó 0,5 hectáreas de pinar y 2 conatos de incendio. En aquella ocasión la humareda y las llamas fueron incluso evidentes desde el propio casco urbano. Por ello los ladrones podrían haber optado por prescindir de llevar a cabo estas hogueras. Ante esta situación los alcaldes afectados piden a Telefónica que retire el cable abandonado para evitar este tipo de situaciones.







Todo el mundo sabe qué tipo de gente es. Y todos sabemos que no son de aquí. Las leyes son absolutamente inútiles, esta gente cuenta con total impunidad para actuar y reincidir una y otra vez. Aconsejo a la Guardia Civil que no pierda el tiempo en detenerlos, saldrán libres al cabo de diez minutos. Y por cierto, si los medios hablan de “vecinos y vecinas” ¿por qué en este caso no escriben “ladrones y/ o ladronas”?