El presupuesto para la construcción de la variante de Alcorisa (N-211) ha aumentado un 12% para «introducir mejoras de circunstancias no previstas». La constructora ha recibido 3,8 millones más recuperando más de la mitad de los 7,1 millones menos que ofreció como baja del precio de licitación (39,2) para ganar el concurso. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha realizado un modificado del contrato de obra con la empresa Azvi en la que también incluye un incremento de siete meses en el plazo de ejecución con respecto a los 30 planteados por el proyecto en un principio. Estos cambios confirman lo que ya adelantó el secretario general de Infraestructuras del Ministerio en febrero en una visita a Alcorisa. Xavier Flores confirmó que la variante se retrasaría alrededor de medio año respecto a la última fecha confirmada, el próximo mes de septiembre; y no estaría hasta dentro de «casi más de un año».
Nuevo presupuesto de 35,9 millones
Concretamente, el contrato con la constructora Azvi se ha incrementado en 3,8 millones pasando de los 32,1 iniciales a los 35,9 después del modificado. Se queda a tan solo 3,3 millones de la cifra por la que salió a licitación la obra, 39,2, que ganó Azvi con una importante baja que ahora ha recuperado.
Según han confirmado fuentes del Ministerio, el modificado se ha efectuado para «la introducción de mejoras derivadas de circunstancias no previstas en el proyecto». Entre ellas, hay dos significativas. Por un lado, se ha ampliado la excavación en el principal desmonte de la obra disminuyendo ligeramente la altura pero, sobre todo, tendiendo el talud. Así se mejora tanto la estabilidad como, fundamentalmente, la facilidad de integración y posible restauración, y también la insolación (radiación de sol directa que llega al talud de tierra y puede afectar a la estabilidad del mismo). Todo ello a la vez que se mejora el balance general de tierras disminuyendo en gran medida la necesidad de préstamos exteriores.
Por otro lado, en el viaducto principal, el del Guadalopillo, se aumenta un vano, consiguiendo una distribución más equilibrada de sus luces, lo que mejorará el comportamiento estructural. Además, facilita la ejecución del estribo dorsal, con menor afección a caminos y mejor emplazamiento en la ladera.
6,8 kilómetros de travesía
Con la construcción de la variante, los dos kilómetros de travesía que parten por la mitad la localidad bajoaragonesa y que son todo un peligro para la seguridad se sustituirán por 6,8 kilómetros de nueva carretera N-211. Cuando entre en servicio el nuevo trazado permitirá que Alcorisa ya no sufra un tráfico diario de más de 3.300 vehículos de los que el 13% son tráfico pesado. Se contará con un nuevo trazado con carriles de 3,5 metros y arcenes de 1,5 metros por sentido conectará con la red viaria existente a través de dos enlaces completos, oeste (conexión con Molinos) y central (dirección Andorra) y un semienlace, el este (Alcañiz). Se completa con 11 estructuras, ente las que se cuenta con tres viaductos, uno de ellos sobre el río Guadalopillo; los pasos superiores e inferiores de los enlaces y seis pasos de caminos existentes, obras de drenaje, señalización, servicios afectados y actuaciones de vigilancia ambiental.







