El Fútbol Sala Femenino Caspe afronta el inicio de la nueva temporada con una situación de contrastes. Mientras el equipo infantil ha experimentado un importante crecimiento y cuenta ya con once niñas, el primer equipo se encuentra en una situación límite y necesita incorporar nuevas jugadoras para poder continuar con su actividad.
La plantilla sénior se ha quedado actualmente con siete futbolistas después de la salida de varias jugadoras que habían sido fundamentales para el crecimiento del fútbol sala femenino en Caspe. Entre ellas, Ana Vergés, capitana del equipo, destaca especialmente las bajas de Raquel y Milena. También han dejado el equipo otras jugadoras como Martina.
«Nos hemos quedado un poco en la cuerda floja», reconoce Vergés, que explica que uno de los principales problemas es la ausencia de una portera. El objetivo sería alcanzar al menos las diez jugadoras para afrontar la temporada con garantías.
Un llamamiento abierto a todas las mujeres
Ante esta situación, el club mantiene abiertas las puertas a cualquier mujer que quiera acercarse al fútbol sala, independientemente de su edad o experiencia. «Ganas», resume Vergés cuando se le pregunta qué hace falta para incorporarse al equipo.
La capitana recuerda que nunca han cerrado la puerta a jugadoras mayores y pone como ejemplo los enfrentamientos ante equipos formados por madres. «A entrenar todo el mundo está invitado y a probar también», señala. La posibilidad de acudir a los entrenamientos y probar sin compromiso busca facilitar que aquellas mujeres que tengan dudas puedan conocer el equipo antes de decidirse.
El conjunto todavía no ha comenzado los entrenamientos debido precisamente a la incertidumbre sobre el número de jugadoras disponibles. La intención es utilizar las redes sociales del equipo para anunciar la convocatoria y mantener informadas a las interesadas sobre el inicio de la preparación.
Para Vergés, mantener el primer equipo va mucho más allá de competir. «Es algo que une sobre todo a las mujeres», explica, al tiempo que destaca el ambiente generado durante los últimos años alrededor del conjunto.
El equipo infantil crece hasta las once jugadoras
La cara positiva del proyecto está en la cantera. El equipo infantil ha pasado de terminar la pasada temporada con siete niñas a contar actualmente con once jugadoras. Un crecimiento que la propia Vergés reconoce que no esperaba y que considera una de las grandes noticias para el futuro del fútbol sala femenino en Caspe.
El objetivo, más allá de los resultados, es que las niñas sigan creciendo juntas y consolidando un grupo que pueda mantenerse en las siguientes categorías. De hecho, pese a contar con dos jugadoras que ya tienen edad cadete, la intención es que continúen en infantil para evitar un salto competitivo que consideran demasiado grande.
«Es mejor que sigan juntas», explica Vergés, que considera fundamental que las jóvenes continúen desarrollándose como equipo antes de dar el salto a categorías superiores. La entrenadora reconoce que los resultados del conjunto infantil han sido secundarios durante su primer año. «Con que se rían, disfruten y creen un equipo entre ellas, para mí soy la más feliz», afirma.
«No nos dejéis que se acabe el equipo»
El crecimiento de la cantera contrasta así con la delicada situación del primer equipo, que representa además un referente para las niñas que comienzan ahora a jugar. Para Vergés, perder el conjunto sénior supondría un golpe especialmente duro para todo el proyecto.
La capitana también pone en valor el respaldo que el equipo ha recibido de patrocinadores, colaboradores y aficionados durante los últimos años, tanto en las gradas como a través de las redes sociales. Ahora reclama que ese apoyo se traduzca también en nuevas incorporaciones.
«No nos dejéis que se acabe el equipo», pide Vergés, que anima a cualquier mujer que esté pensando en probar a dar el paso. «Es diversión. A mí me da igual quedar por abajo o por arriba. Lo que me gusta es jugar al fútbol», sentencia.
El Fútbol Sala Femenino Caspe busca así nuevas jugadoras para completar una plantilla que permita mantener vivo el primer equipo y dar continuidad a un proyecto que, al mismo tiempo, está consiguiendo atraer a nuevas generaciones al fútbol sala femenino.










Y el primer equipo masculino, por las grandes gestiones que se han generado en el club, tienen lo que se merecen
caspolino ojala desciendan todos y el caspe de tercera a preferente
caspolino por tus comentarios en muchos artículos tienes pinta de ser de esos que solo criticando desde el sofá sin colaborar con ninguna entidad de ningún tipo