E l Concurso Jóvenes Promesas de Violonchelo ‘Jaime Dobato Benavente – Ciudad de Alcañiz’ proclamó el domingo como triunfador al joven violonchelista Pau Cutanda de Valencia en la categoría principal. Laia Farrés de Barcelona y Rafael Gutiérrez de Madrid, completaron el podium. El alcañizano Mario Lagranja se proclamó Joven Promesa Aragonesa. El teatro municipal vivió un fin de semana repleto de emoción y música con el concurso nacional organizado por la Asociación Cabriante. En su duodécima edición atrajo hasta a capital bajoaragonesa a 36 participantes de distintas partes de España y también a una concursante de Francia, junto a sus familias.
Este certamen rinde homenaje a Jaime Dobato Benavente. Sus padres, Vicente Dobato y Paz Benavente y su hermana Ana, impulsaron el concurso tras su fallecimiento siendo un niño. A la par se creó la Asociación Cabriante, que cuenta con unos 300 socios que apoyan esta y otras iniciativas para la dinamización cultural de la ciudad. Se trata de un certamen consolidado en el panorama musical juvenil de España que desde su creación en 2010 ha sido un punto de encuentro para jóvenes violonchelistas y sus familias, promoviendo el talento y la dedicación a este instrumento.
El ganador de la máxima categoría, Pau Cutanda, además de llevarse un premio en metálico de 1.500 euros, se lleva sobre todo experiencias y nuevas amistades, en su segundo año de participación. «Toco desde los cuatro años, es mi vida y será mi vida porque es lo que más feliz me hace. El año pasado competí por primera vez y quedé segundo en la categoría B, y este año he culminado mi experiencia», explicó el joven chelista. Para él estos concursos suponen «un reto» y en este caso ha sido «muy satisfactorio» haber podido cumplir con sus expectativas. Además de su propio trabajo se mostró «muy orgulloso» del de sus compañeros. «Hemos hecho amigos que van a ser para toda a vida porque al final el mundo de la música es muy pequeño».
A lo largo de sus 12 años de historia, el concurso ha crecido en reconocimiento, siendo uno de los pocos dedicados exclusivamente al violonchelo juvenil en el país. Año tras año guarda el mismo formato, aunque siempre está abierto a sugerencias y mejoras. El certamen arrancó el viernes con la inauguración oficial en el Castillo de los Calatravos. A lo largo del sábado y del domingo se desarrollaron las fases eliminatorias y la final en el Teatro Municipal, que fue muy concurrido por familiares de los concursantes y público en general.
La dedicación y esfuerzo se hizo notar con la admiración y silencio que se ha palpado en estos días, tal como destacaron desde la Asociación Cabriante. «Se abre el camino para el año que viene con un balance muy positivo, además contemplado desde la distancia», recalcó Vicente Dobato, presidente de la Asociación. Junto a su mujer Paz han logrado a lo largo de todos estos años que Alcañiz sea el epicentro nacional de un concurso único, en el que además los participantes suelen repetir hasta que la edad se lo permita, dependiendo de las diferentes categorías.
En cuanto a los premiados del resto de segmentos, en la categoría B el primer galardón se lo llevó Ana Martínez (Rafelbunyol, Valencia), el segundo puesto fue para Yu Na Iñigo (Vic, Barcelona), mientras que Álvaro Sánchez (Zamora) se clasificó en tercera posición. Los ganadores de la categoría C fueron Altea Cruces (Lucena, Córdoba) como primer premio, seguida de Alejandro Martínez-Cue (Zamora) segundo premio y Gonzalo Aranda (Sevilla) tercer premio. Por último, la madrileña Julia Navarro y el barcelonés Liam Amilcar Ortiz se llevaron el primer y segundo premio de la categoría D, a los que se sumó en tercera posición Daniel Octavio (Madrid).
El concurso cuenta con un importante apoyo institucional además de varios colaboradores privados.











