El proyecto Catalina para la generación de hidrógeno verde en Andorra ha renunciado a una subvención europea de 230 millones de euros. El Banco Europeo del Hidrógeno había seleccionado al proyecto liderado por el fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) para recibir la cuantía económica, pero, finalmente, sus impulsores han tenido que descartarla al no poder garantizar el cumplimiento de los plazos establecidos por el organismo para que el proyecto esté totalmente operativo, fijados para septiembre de 2029.
La subvención del Banco Europeo era "muy estricta en cuanto a sus condiciones" y no ofrecía "ninguna flexibilidad" en cuanto a los plazos, según explican fuentes de la empresa. De forma paralela, Catalina también había sido seleccionada para recibir otra ayuda de 245 millones del PERTE de los Valles del Hidrógeno del Gobierno español y que, en cambio, sí que mantendrá. "Ambas no son compatibles, por lo que el proyecto debía renunciar a una de ellas. La subvención española ofrece mayor flexibilidad en varios aspectos, incluyendo el calendario del proyecto y la configuración técnica. Es un factor importante, teniendo en cuenta que hay muchas interdependencias en proyectos de la escala de Catalina", añaden desde CIP.
Los plazos "se están cumpliendo", y la renuncia a la subvención no afectará a la configuración de Catalina, según la promotora. El objetivo es poder arrancar su construcción a finales de este año; no obstante, el proyecto depende todavía de la obtención de permisos medioambientales del Ministerio (para los activos de generación renovable) y el Gobierno Autonómico (para la planta de electrólisis). Además, también se está pendiente del avance de otras infraestructuras hiladas al proyecto. La más importante, el ducto de hidrógeno que está desarrollando Enagás y que transportará el hidrógeno a los puntos de consumo en el levante peninsular. "Es, sin duda, el punto más importante y crítico del que depende Catalina y sobre el que estamos trabajando de forma continua con las distintas empresas y administraciones involucradas", afirman.
Otro de los trámites del que CIP sigue pendiente es la concesión definitiva de los 4,3 hectómetros cúbicos de agua que la iniciativa necesita para funcionar. La compatibilidad con el plan hidrológico de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está confirmada, y se prevé conseguir la concesión definitiva a lo largo de la primera mitad de este año. Aun así, cabe remarcar que la obtención de este permiso lleva en marcha desde 2024.
Además de los permisos y el ducto de hidrógeno, también persisten otras incertidumbres, como la futura transposición de las regulaciones europeas a nivel nacional. "Esperamos que se aclaren en los próximos meses con la transposición definitiva de la REDIII a la legislación española", insisten desde CIP.
Por tanto, y a pesar de que Catalina avance "según lo esperado", su construcción dependerá de todos estos factores. "Varios están totalmente fuera de nuestro control y representan un riesgo cierto para las fechas del proyecto", concluyen desde CIP.
84.000 toneladas de hidrógeno anuales
El proyecto Catalina incluye una planta industrial de producción de hidrógeno renovable de 500 MW en Andorra y las infraestructuras necesarias para su desarrollo así como parques de renovables próximos a la planta de hidrógeno renovable que combinan plantas de energía eólica terrestre (132 aerogeneradores) y solar fotovoltaica (1,1 millones de paneles) con una potencia instalada de 1,1 GW, ubicados en los municipios de Alcañiz, Alcorisa, Alloza, Andorra, Ariño, Calanda, Cañizar del Olivar, Castel de Cabra, Crivillén, Estercuel, Foz-Calanda, La Mata de los Olmos, Los Olmos, Obón y Torre de las Arcas, la mayoría ubicados en una zona de Transición Justa.
Tendrá capacidad para producir hasta 84.000 toneladas de hidrógeno verde al año, lo que corresponde a más del 15% del consumo actual total de hidrógeno en España, y evitará la emisión de al menos 3 millones de toneladas de CO₂ en los diez primeros años de funcionamiento. El hidrógeno producido estará conectado a la red europea del hidrógeno a través de la red troncal de hidrógeno y será utilizado para descarbonizar diversas actividades industriales, contribuyendo al desarrollo industrial del Bajo Aragón.











Normal. Mientras el Gobierno de España no autorice medioambientalmente el proyecto y el Hidroducto la empresa no puede cumplir los compromisos con la UE y por ello tiene que renunciar a esos fondos. Hasta cuando un gobierno de España que se ponga manos a la obra y lo autorice. Los turolenses estamos hasta los huevos de la incapacidad de esta mierda de gobierno de España.
GOBIERNO DESBORDADO POR TODO E INCAPACITADO CON LOS SOCIOS QUE TIENE.
los turolenses lo que no queremos es que jos traigan aqui el mamotreto ese sin recibir nada a cambio, y que se lleven por delante nuestro agua y nuestros terrenos