Las psicólogas, educadoras y trabajadoras sociales del Bajo Aragón Histórico reclaman descentralizar los servicios de apoyo para las víctimas de violencia sexual. Esta fue una de las principales conclusiones que este martes se han obtenido durante la presentación que el Instituto Aragonés de la Mujer organizó en Alcañiz para dar a conocer los nuevos centros de atención integral a víctimas de violencia sexual (CAIVIS), ubicados en Zaragoza, Huesca y Teruel capital.
Estos espacios cuentan con profesionales especializados y ofrecen atención psicológica, jurídica, social y educativa tanto a las víctimas como a su entorno cercano. Además, prestan apoyo a profesionales que de forma directa o indirecta trabajan con víctimas de violencia sexual. En ellos se atiende a mujeres y menores (a partir de 12 años de edad) que hayan sido víctimas de violencias sexuales pasadas o recientes, con independencia de su situación administrativa y de si han presentado o no denuncia. En Teruel ya ofrecen asesoramiento a 15 casos, mientras que en Zaragoza los mismos superan el centenar.
Las vías de acceso al servicio son por demanda o iniciativa de la víctima (telefónica o presencial), por derivación de otros profesionales (de recursos públicos o privados) o a través del teléfono de la línea 900 504 405 (016, 112). Una vez activado el protocolo, cada centro abre un expediente del caso para valorar la atención necesaria y adecuada.
En el caso del CAIVIS de Teruel, el centro funciona de forma presencial, aunque también existe la posibilidad de ofrecer apoyo psicológico de forma telemática. El IAM ha querido dar a conocer en la capital bajoaragonesa todas sus opciones en una jornada en la que, sin embargo, las profesionales del sector que ya trabajan con mujeres en situaciones vulnerables han insistido en que para que el servicio fuera efectivo este se tiene que centralizar de Teruel capital. "Muchas de las mujeres que se encuentran con este tipo de situaciones no tienen coche, ni dinero, y no pueden viajar hasta Teruel para recibir ese asesoramiento. Quienes tienen trabajo tampoco pueden permitirse perder toda la mañana en un viaje hasta Teruel", han dicho.
Como solución, las profesionales han propuesto organizar una ruta hasta los pueblos del Bajo Aragón Histórico. "Los profesionales podrían organizar viajes semanales desde la capital, y que así las víctimas solo tuvieran que desplazarse hasta pueblos cercanos", han defendido.
La educadora social del Instituto Aragonés de la Mujer que ha presentado todos los detalles sobre estos centros, María Elena Gracia, ha escuchado las reivindicaciones del territorio y se ha comprometido a trasladarlas. "La andadura del centro de Teruel está comenzando, pero nuestro objetivo es ayudar al máximo de personas posible. Podríamos organizar alguna visita presencial a quien lo necesite, y es cierto que hay que estudiar la posibilidad de que los profesionales se desplacen", ha dicho.







