Rafa Plou, uno de los artífices del ascenso a Regional Preferente del equipo, ya no es entrenador del Valderrobres. El club le comunicó esta semana su destitución tras la última derrota liguera y en un contexto deportivo que el propio técnico reconoce que era complicado desde el inicio de temporada. Es la primera vez que Plou es cesado en 28 años en los banquillos.
«Cuando iniciamos la temporada sabíamos que iba a ser complicado», explica. La derrota ante el Montecarlo, unida a las bajas y lesiones en la plantilla, precipitó la decisión. «El lunes estaba un poco fastidiado», admite, aunque tras reunirse con la junta directiva asegura que ahora lo analiza con mayor serenidad: «Lo piensas fríamente y puede ser un cambio bueno para el equipo y para el club».
El técnico insiste en que no ha existido ningún conflicto personal con la directiva. «No había ningún roce ni ningún problema, al contrario», subraya. De hecho, agradece el respaldo recibido tanto por parte del club como de la afición, a la que considera clave en la trayectoria de la entidad: «El Valderrobres es lo que es por su afición».
Plou también ha trasladado un mensaje directo a la plantilla en la recta final de la temporada. «Solo les pido a los jugadores que sigan compitiendo. El objetivo se puede conseguir, es complicado, pero que lo den todo hasta el final», afirma, en referencia a la lucha por la permanencia.
Tras su tiempo al frente del equipo, cierra etapa sin descartar un regreso en el futuro. «Nunca se sabe», apunta. Por ahora, reconoce que necesita «despejar la cabeza» después de una salida que marca un punto y aparte en su dilatada trayectoria deportiva.







