El cuartel de la Guardia Civil de Muniesa ha reabierto con un cabo 1º y un agente en prácticas tras la fuerte contestación social e institucional a su cierre en el municipio. Abre una mañana a la semana para tramitar denuncias o realizar consultas, los lunes de 9.00 a 14.00.
El cierre, que se ha prolongado medio mes, ocasionó un gran malestar en la localidad. El Ayuntamiento ya había convocado una concentración para este sábado que ahora se ha anulado. Previamente, el alcalde, José Luis Iranzo, se había reunido con el subdelegado del Gobierno en Teruel, Enrique Gómez, y le había remitido una carta mostrando su preocupación por la seguridad rural y solicitando la reapertura del cuartel. «Las personas mayores especialmente se sentían muy vulnerables, tenían miedo, y eso no se puede permitir. En esta zona hemos sufrido a Igor el Ruso, el Rambo de Requena… solo falta ahora que vayan cerrando cuarteles", afirma el primer edil.
No obstante, el puesto muniesino sigue con un menor número de guardias de los que necesita. Su plantilla debería ser de seis agentes, un cabo y un sargento como comandante de puesto. Desde la Subdelegación del Gobierno en Teruel insisten en que la situación se normalizará en el próximo concurso de traslados de enero de 2026. No obstante, fue precisamente el último proceso el que vació el cuartel y lo dejó solo con agentes en prácticas, lo que obligó a su cierre. «Agradezco de corazón al subdelegado y a todas las personas que han hecho posible la incorporación del cabo y el guardia, Muniesa estará con ellos para lo que haga falta", afirma Iranzo.








No se llega ni a la típica frase: 4 y el cabo.