Los vecinos que este martes se vieron obligados a abandonar sus viviendas tras el derrumbe de dos inmuebles ya han podido volver a casa. Solo una de las personas que fue desalojada está todavía a la espera de regresar a su domicilio, pero se espera que este mismo jueves por la tarde, todas estén de vuelta en sus hogares. Así lo ha asegurado el Ayuntamiento, que ha confirmado que ya han comenzado las labores para llevar a cabo de forma segura el derribo total de los inmuebles. Las dos viviendas que se vieron evacuadas se encontraban en la calle Nueva y en la calle Salinas.
Los afectados tuvieron que salir de sus viviendas hasta que los técnicos han constatado que los muros colindantes no están dañados. "Son calles del Casco Antiguo de la ciudad, que son muy antiguas y donde las casas están unas pegadas a las otras, lo que ha propiciado que al colapsar una de ellas haya afectado al tejado de la siguiente", explica Eduardo Orrios, teniente de alcalde de Alcañiz.
El derrumbe ha comenzado este jueves y se está llevando a cabo a mano para que todos los cascotes queden en el interior del solar y, cuando concluya la actuación, sean retirados con camiones.
El suceso se produjo la noche del martes y los vecinos de las viviendas colindantes -uno de una vivienda y tres de la otra- fueron evacuados por precaución. El desplome se produjo en el número 8 de la calle de La Ginebrosa. La vivienda de al lado, con la que compartía pared, llevaba ya un tiempo derrumbada en su interior. Tanto esta casa como la situada en el número 6 de la misma calle se encontraban declaradas en ruina por parte del Ayuntamiento de Alcañiz. En la calle Nueva se ha colocado un andamio para que el acceso al resto de viviendas sea seguro.
Responsabilidad subsidiaria del Ayuntamiento
Ambas viviendas ya habían sido declaradas en ruinas el pasado mes de julio y existían un expediente para proceder al derribo. "Hace muchos años que estas casas están en muy mal estado y el Ayuntamiento ya ha actuado varias veces en la zona, pero la responsabilidad de conservación es de los propietarios", apunta el teniente de alcalde. "En el caso de que no actúen, nosotros podemos ejercer de forma subsidiaria", añade. Asimismo, aseguran que el proceso de demolición ya se estaba llevando a cabo con el contratista y que el comienzo, que era inminente, se ha visto abocado a comenzar cuanto antes por la seguridad de vecinos y viandantes.
El Ayuntamiento, por procedimiento de emergencia y de forma subsidiaria, con el fin de evitar que se produjesen desprendimientos hacia la vía pública y se pudieran ocasionar daños a personas o edificios colindantes, a finales de 2022 se encargó de la demolición de una chimenea de cubierta y posterior cubrición del orificio, así como el tapado y recolocación de elementos de cobertura sobre otros orificios que pudieron observarse durante la ejecución de los trabajos, reduciendo así el deterioro continuo del inmueble.
Situación similar a la calle Trinidad
Aunque la situación recuerda a la que se vivió hace unos meses en la calle Trinidad -donde hasta cinco viviendas tuvieron que ser derribadas- fuentes del consistorio mantienen que en esta ocasión las afecciones se limitan a una sola manzana y no afectan a todas las calles. Así, cuando terminen las obras de demolición quedará un solar que será de propiedad privada. Los dueños serán responsables de determinar el futuro del espacio.








