El Ayuntamiento de Caspe espera desde marzo la resolución de un informe medioambiental, a cargo del INAGA, para poder licitar el proyecto de recuperación del antiguo cauce del río Guadalope. Esta espera ha provocado un retraso en los plazos previstos ya que la licitación del proyecto tendría que haber salido en los primeros meses de 2024.
La autorización se necesita tras la modificación de la actuación original para ajustarla a la ayuda europea concedida de 1.450.000 euros, que es menor de lo esperado. «Antes se proponía perforar la presa de Moros para llevar el agua al cauce y ahora se va a utilizar la Acequia de Rimer para ello. Ya teníamos el permiso y con este cambio, desde el punto de vista medioambiental, la afección es menor. Solo necesitamos que el INAGA se pronuncie a este respecto y diga que efectivamente es así», explica el concejal de Recuperación de Riberas, Cristian Poblador. Tras varias consultas del equipo de gobierno a DGA, se espera que el informe se publique en el mes de septiembre.
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y la Fundación para la Biodiversidad, entidad tramitadora de la subvención, ya han dado su visto bueno.
Fecha límite: diciembre 2025
Para cumplir con los requisitos de los fondos Next Generation, el proyecto debe estar terminado, como tarde, en diciembre del año que viene. El Ayuntamiento contaba con un plazo de ejecución de las obras de 12 meses, por lo que si el proyecto no se adjudica antes de enero la institución tendrá que revisar esta temporalidad. Poblador indica que sería posible finalizar la actuación en menos meses aunque eso conllevaría «descartar a empresas locales y tener que recurrir a otras más grandes, algo que no nos gustaría tener que hacer».
Pese a la limitación del tiempo, el proyecto se acometerá tal y como se presentó al público en noviembre del año pasado. Las obras principales son la adecuación de la Acequia de Rimer, la permeabilización de las márgenes del cauce, y la limpieza y acondicionamiento de este, así como la creación de un humedal en la cabecera del cauce para regular la entrada de agua. También se acondicionará el entorno con la habilitación de varios caminos (un total de 2 km) y la colocación de un merendero y dos puentes que unirán las márgenes del río. Además, se plantará vegetación de ribera para la renaturalización de este tramo abandonado.
El Ayuntamiento ha solicitado otra ayuda europea que permitiría completar el proyecto original. En esta segunda fase, se acondicionarían el resto de senderos y se conectarían creando un recorrido transitable de 10 kilómetros.








Otra vez despilfarro de dinero y también de agua con la situación que hay siempre el el guadalope.
Proyecto que no actúa donde hay más necesidad como la zona de la palanca con un futuro mantenimiento costoso para los caspolinos y que si no se reciben más fondos para hacer las demás actuaciones se quedará a medias como otros como el convento santo domingo o el castillo compromiso siempre la misma historia se empiezan y no se acaban.
Alguna asociación se lo tendría que hacer mirar .
Buenas tardes.
A tu juicio, Manuel (caso de que te llames así), qué asociación se lo tendría que hacer mirar y, sobre todo, qué argumento empleas para afirmar que se trata de un «despilfarro de dinero y también de agua»? Se agradecería que respondiera con su nombre completo. Un saludo