La Federación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Ebro (Ferebro) ha tenido este martes un primer encuentro con el consejero de Agricultura de DGA, Javier Rincón. Entre sus principales reclamaciones está terminar con todas las infraestructuras pendientes e incluir algunas nuevas en el Plan Hidrológico de 2028 para conseguir así "incrementar la retención de agua en la cuenca" lo que daría lugar a más extensión de regadío y que más explotaciones pudieran abordar estos procesos de modernización. "La cuenca tiene el agua, tiene gente y tiene tierra como para trabajar", ha apuntado Cesar Trillo, presidente de la Federación.
En este sentido, desde la Federación piden hacer "un estudio concienzudo" para poder estar "al 100% de sus capacidades", ya que, según aseguran, "cuando llegan las grandes lluvias no somos capaces de retenerlas". Entre las infraestructuras que reclaman, estarían también pendientes las balsas laterales de la cuenca de Matarraña, unas obras que están totalmente paradas y que no se contemplan dentro del último plan Hidrológico.
De la misma forma, entre sus preocupaciones también está la reducción de las de dotaciones de agua de entre un 12 y un 15% que plantea la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) de cara al 2033. Consideran que la decisión no responde a razones técnicas, puesto que el Ebro "tiene agua suficiente" en la actualidad y para garantizarla en el futuro. La Federación considera, que se trata de "ideología política y exigencia de Europa" y asegura que la aportación del Ebro sigue siendo muy similar a pesar de las afecciones del cambio climático y el aumento de las temperaturas.
Aunque desde la Federación entienden que es la Confederación Hidrográfica del Ebro la que tiene competencias en ambos casos, los regantes han querido pedir a la DGA su apoyo para estas cuestiones. En este sentido, el consejero ha mostrado su compromiso con el sector y su intención es que la CHE "recapacite" y mantenga las dotaciones, porque "estamos hablando de grandes inversiones ejecutadas y en marcha".
Rincón ha asegurado que confía en que "prime el sentido común y la lógica" para revertir esta propuesta, aunque desde el Ejecutivo autonómico "nos vamos a oponer a esta reducción de dotaciones". Además, ha señalado que se seguirá reclamando, "en la Comisión del Agua o en cualquier otro foro del sector", la finalización de las obras hidráulicas pendientes, que acumulan retrasos "injustificables y absurdos" en algunos casos.
Que los aerogeneradores no lleguen al regadío
De la misma forma, desde Ferebro también han pedido modificaciones en la Ley de Agricultura Familiar para vetar las zonas de regadíos como espacio en que se puedan desplegar plantas de energías renovables. Actualmente, la norma contempla un tanto por ciento determinado en lo que poder colocar aerogeneradores en zonas de regadío, de denominación de origen y espacios protegidos. Los regantes consideran que "el regadío se debe dedicar al regadío" y Aragón "es lo suficientemente grande" como para que las instalaciones de renovables se ubiquen en otros lugares.
Por su parte, Rincón ha anunciado que la modificación de la Ley está ya publicada en el portal de transparencia y que durante el próximo mes todos los interesados podrán dejar sugerencias, alegaciones o modificaciones que serán contempladas para la redacción del borrador a partir del cual se elaborará el nuevo texto de la Ley. Por el momento, el consejero ha explicado que la posición del Gobierno a este respecto no está clara. "Estamos trabajando en una planificación para determinar las zonas de ubicación de las instalaciones de renovables, junto a la Dirección General de Energía y el Departamento de Medio Ambiente y Turismo, con el objetivo de buscar una solución conjunta", ha expresado Rincón.
Como asociación sin ánimo de lucro, Ferebro aglutina los intereses de las comunidades de regantes de Aragón, Cataluña, Navarra, La Rioja, País Vasco, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Cantabria y Valencia. En la actualidad, cuenta con un centenar de entidades federadas, lo que alcanza más de 600.000 hectáreas y se traduce en el 77 por ciento del regadío de toda la cuenca.







