Se proclamó nuevo Míster RNB España Internacional representando a Tarragona, aunque sus raíces están en el Bajo Aragón y más en concreto en Alcañiz.
Así es. Mi abuelo trabajaba en el sector ferroviario, en Renfe, y lo destinaron a Alcañiz. Aquí estableció su proyecto de vida y en esta ciudad nació mi madre y todos mis tíos vivieron unos cuantos años en la capital del Bajo Aragón.
¿Qué vinculación tiene con Alcañiz ahora?
Acudo menos de lo que me gustaría. Con mi padre voy al circuito de Motorland porque nos gustan mucho las motos a los dos.
¿Cómo surgió la idea de entrar en el mundo de los concursos de belleza?
Fue una bonita casualidad. Empecé a conocer este mundo a raíz de apoyar a mi candidata regional a Miss Tarragona. Al cabo de un par de meses, me contactó la organización de René B para ofrecerme ser el representante de mi provincia en el certamen nacional. Al principio fue chocante, pero documentándome un poco y mirando referencias, pensé que podía ser una experiencia que se vivía una vez en la vida y que no podía desaprovecharlo. Fui a por todas y me llevé el título.
Conseguir este triunfo es un paso muy importante. ¿Cómo está unos días después de esta gran noticia?
Sigo todavía en una nube e intentando aterrizar, aunque sin descansos. Ahora empiezo a preparar el 2026 con el siguiente reto que será en Tailandia con la participación en el certamen internacional. Queremos dejar a España, Teruel y Alcañiz por todo lo alto.
¿Esperaba este éxito?
Poco a poco se va asimilando más, pero al principio es una locura. Vengo de una familia normal, humilde y trabajadora. Conseguir un título de estas características de repente es muy sorprendente.
Llegar hasta ahí no debe ser algo fácil. ¿Creía que tendría opciones las semanas antes o fue una sorpresa total?
Tengo una filosofía clara. Cuando llevo a cabo un proyecto lo hago siempre comprometido al 100% y lo doy todo de mí. No suelo aceptar un reto si veo que no voy a tener posibilidades de conseguirlo. En este caso, desde el minuto uno me consideré posible ganador, no por favoritismos, sino porque confío mucho en mi trabajo.
¿De qué forma se prepara uno para ser míster?
Es muy diferente a lo que una persona puede imaginar. El concepto de ‘certamen de belleza’ es traducido con la imagen de un chico alto, guapo, fuerte…pero hay muchísima más preparación de la que uno piensa, además de la física. Tengo la suerte de contar con mi hermano que es un gran preparador reconocido a nivel mundial y que me ayuda mucho. A día de hoy vivimos en una sociedad donde la crítica fácil existe y las redes sociales todavía lo agravan más. He llegado a encontrar mensajes de todo tipo, tanto positivos como negativos y estar preparado mentalmente es muy importante para saber afrontar todo tipo de situaciones que pueden ir surgiendo.
Imagino que el nivel de oratoria es también clave. No se puede presentar uno a un certamen de belleza sin saber comunicar porque detrás de ello hay una parte que incluye entrevistas con los medios o hablar delante del jurado.
Sí. En el certamen vas a tener que seducir al jurado y no puedes hacerlo si no sabes comunicar. También, por supuesto, a nivel interno, se valora mucho ser buena persona, amable y carismático.
Desde que le ofrecieron ser candidato ha pasado menos de un año. ¿Cómo ha cambiado su vida?
Un año es muy poco tiempo y, precisamente, pueden cambiar las cosas a niveles estratosféricos. Me llevó un desarrollo personal increíble porque al participar en el certamen me he expuesto a grandes incomodidades que tenía de pequeño. Por ejemplo, fui un niño obeso, y, aunque cambié físicamente, se me hacía un mundo tener que posar. Superar todo ello ha supuesto salir de mi zona de confort.







