Cretas ha disfrutado este sábado de su tradicional romería de la Virgen de la Misericordia, una cita que ha congregado a más de 300 personas en torno a la ermita del mismo nombre. Durante la jornada, todas las miradas han estado puestas en el cielo, en un día en el que el sol brillaba, pero también amenazaba lluvia, y el viento soplaba con fuerza sin que la temperatura fuera desagradable. Como cada año, el evento ha reunido a vecinos del municipio y a muchos cretenses que residen fuera dispuestos a participar en una jornada de celebraciones y tradición.
"Que se quede el tiempo como está, que no se ponga peor", comentaba Jordi Mallén entre risas, uno de los asistentes a la romería, refiriéndose a las fluctuaciones del tiempo, que, aunque no han sido malas, no han dejado de generar incertidumbre sobre si llovería o no. Este año no hacía falta la lluvia, pero la bendición de los campos sigue siendo uno de los rituales más importantes de la festividad, apuntaba Mallén.
Tras la misa, celebrada en la preciosa ermita, varios jóvenes del pueblo han sido los encargados de sacar a hombros la imagen de la Virgen de la Misericordia. Como cada año, la imagen y un gran número de vecinos, han dado la vuelta completa a la ermita, mientras el párroco de la iglesia procedía a llevar a cabo el acto simbólico con el que se bendicen los campos y se pide por la prosperidad de los cultivos. "Este año no hace falta que llueva, pero hemos pedido lo mismo, que se mantenga el tiempo y que no caiga más piedra", decía uno de los asistentes, recordando la importancia de que los campos estén bien cuidados.
Comida popular y juegos para todos
Una vez realizada la bendición, la fiesta ha continuado con una sabrosa comida popular con la caldereta como plato principal. Los asistentes han disfrutado de una jornada de convivencia en la que las cuadrillas tenían ya sus espacios preparados para disfrutar en hermandad de este día, como ha comentado Silvia Llerda, de la cuadrilla Reple Gats, «nos reunimos cada año para disfrutar de la compañía, y siempre estamos deseando que llegue este día». La cuadrilla de Reple Gats, como muchas otras, sigue una tradición que ha ido pasando de generación en generación, y este año más de una veintena de personas forman parte ya de ella, aumentando su número cada temporada.
"Lo más importante es compartir el día, disfrutar de la música, la misa, la comida y los juegos populares", afirmaba Llerda, que ha destacado la buena organización del evento y la gran participación
Juegos tradicionales y música
La jornada no solo ha consistido en la comida, sino que también se han celebrado los esperadísimos juegos populares. Entre los más destacados, las tradicionales carreras de sacos y las competiciones en las que los participantes debían ligarse un pie con un cordel y correr juntos y muchos más, unos juegos en los que se fomenta la participación de todos, sin importar la edad. Los más pequeños han disfrutado especialmente de estas pruebas, mientras que los más mayores se han unido con entusiasmo a ellos.
La charanga de Cretas ha amenizando la jornada con música, poniendo un toque de ritmo a la festividad. "Nosotros trabajamos, pero también nos lo pasamos bien, porque entre tocar y disfrutar, la fiesta se lleva mejor", comentaba Carlos, uno de los miembros de la agrupación musical Armonía de Cretas, que se ha encargado de la parte musical de la celebración.
Un día de tradición y buena compañía
La romería de la Virgen de la Misericordia de Cretas es, sin duda, uno de los eventos más esperados, que este año, con la participación de más de 300 personas ha superado todos los récords, quienes, independientemente de la incertidumbre del tiempo, han disfrutado de un día lleno de tradición, música y una gran dosis de convivencia. Para los asistentes, este tipo de festividades no solo son una oportunidad para mantener vivas las tradiciones, sino también para fortalecer los lazos entre los vecinos y los visitantes, en un entorno natural que invita a la calma y a la celebración.














