El periodista, escritor e investigador Rubén García Bielsa (Andorra, 2000) presentó este miércoles en Sevilla su primer libro: ‘Breve historia de la Selección Española masculina de fútbol’. Lo hizo con motivo de las jornadas orquestadas en la capital andaluza con motivo del 40 aniversario del 12-1 a Malta y el homenaje realizado al icónico periodista José Ángel de la Casa.
Aglutina en apenas 300 páginas las principales efemérides, así como un sinfín de anécdotas de La Roja durante toda su historia. Los capítulos se distribuyen por décadas para facilitar una lectura «concisa y amena». Habla sobre esta publicación, de su afición por la investigación histórica y de su relación con Alfredo Relaño.
¿Cómo llega la oportunidad de presentar este libro en Sevilla?
El famoso España-Malta del 83 cumple 40 años. Se ha reunido en Sevilla, una de las ciudades de la selección por antonomasia, a los jugadores y a muchos periodistas de enjundia de este país para hacer una especie de celebración. En mi caso, Alfredo Relaño fue quien me ofreció, junto a la editorial, hacer esta presentación. Él ha sido quien me ha escrito el prólogo y también es mi particular cicerone. Conservo una amistad con él desde hace más de un año ya que hice la Universidad en Madrid y allí pude conocerlo en persona. También hemos mantenido el contacto incluso cuando ya he vuelto a Aragón.
Ese prólogo es uno de los muchos atractivos de esta publicación. ¿Cómo se fraguó?
Todo empezó a través de la Universidad. Había un profesor que le dio clase a un amigo al que le gustaba mucho el fútbol histórico. En todo mi círculo ya conocían mi pasión por la información deportiva histórica y me propuse conocer a este señor. Es un catedrático de 80 años. Me mencionó a Relaño como un amigo más y a partir de ahí conseguí conocerlo. Quedé con él en su barrio y tomamos un café y hasta entonces. Lo cierto es que no fue como una entrevista laboral al uso y en ningún momento le importó la edad que yo tenía. Y eso es lo que mejor le define. Es una persona súper cercana y en todo momento me quiso apoyar. Le propuse lo del prólogo y también me dijo que era un buen tema y que se alegraba que los jóvenes nos interesásemos por estos temas. Accedió y luego también me ha ayudado con otras muchas cosas como en resolverme dudas de épocas que él sí que ha vivido.
Tienes 23 años. ¿Cómo alguien tan joven puede adentrarse en un proyecto de recopilación histórica de tal envergadura?
En mi caso siempre ha sido vocacional. Desde los 3 o 4 años ya sabía que iba a ser periodista. Ojo, que iba a serlo, no que quería serlo. Además, a mi abuelo también le gustaba mucho el fútbol histórico. Lo he vivido desde pequeño, por ejemplo, no me he dejado nunca guiar únicamente por las estrellas del momento como Ronaldinho o Etoo sino que también ya me llamaba la atención lo que había hecho Alfredo Di Estéfano décadas atrás. Fui creciendo y entonces surgió el blog y otro tipo de trabajos y fui conociendo a mucha más gente. Eso sí, estas investigaciones cuestan muchas horas. Al principio de hacer el libro recuerdo que para escribir dos páginas había necesitado hasta cuatro horas y tenía conjuntivitis en los ojos de mirar la pantalla. Al final te empieza a enganchar y descubres cosas que no se habían dicho nunca. Te surge la necesidad de agrupar y contárselo al mundo.
Llevas años con este proyecto entre manos.
Sí, la verdad es que hace ya tres años que empecé a redactar, pero esto se fragua desde hace cuatro o cinco. Llevaba tiempo redactando por mi cuenta artículos atemporales de historia de la selección o cualquier equipo. Capté la atención de una editorial a través de un investigador que conocí y ya me ofrecieron escribir un libro similar. Al final no se dio porque me pilló muy pequeño y no me convenció como me lo pintaban. Decidí ir por mi cuenta y al final encontré a la editorial que ha publicado el libro. Pero empecé siendo freelance.
¿Qué es lo más desconocido de todas estas décadas de La Roja?
Creo que los primeros años. España era una de las mejores y siempre nos hemos quedado con que hemos fallado siempre, que por otro lado es verdad. Nos hemos visto como una selección de segunda hasta la época gloriosa de 2008 a 2012. Sin embargo, antes de la Guerra Civil la española era una selección puntera. Yo cuento una anécdota en el libro que explica que el presidente de la FIFA quería en 1938 que España jugase el mundial. Lo que pasa que España no pudo porque como país estaba destrozada por la Guerra Civil. No habíamos ganado el mundial, pero en esa época éramos de los mejores.
Saltando en el tiempo me gustaría pasar a los 60. España se coronó en la Eurocopa de 1964. ¿Cómo era La Roja de entonces?
La verdad es que veníamos de una buena racha. Entonces se medía todo en amistosos y en los mundiales porque la Eurocopa arranca en los 60. En los 50 y los 60 ya teníamos una buena delantera con Zarra a la cabeza e incluso fuimos cuartos en el mundial de 1950 en Brasil. Además, ya en los 60, justamente coincidió con los mejores años del Real Zaragoza que en el 64 ganó la Copa del Rey y la Copa de Ferias. Esto es muy curioso porque por aquel entonces los jugadores no se iban tanto fuera de España a jugar y si un equipo destacaba había muchas posibilidades de que muchos de sus jugadores fuesen a la selección. Llegaron Marcelino, Lapetra o incluso Severino Reija, aunque este último pasó algo menos desapercibido. Ese Real Zaragoza estuvo presente en la selección y prueba de ello es que el gol más famoso de esa época fue de Marcelino y ni mas ni menos que a Yashin, uno de los grandes porteros de la época. Sirvió para ganar la Eurocopa.
¿Hay anécdotas más locales o regionales en este libro?
Como digo la presencia del Real Zaragoza y estos jugadores en este libro es importante. También aparece Víctor Muñoz, el internacional aragonés con más partidos, con 60. Nació en Zaragoza. También quise hacer un guiño a mi pueblo. Alberto Belsué empezó en Andorra y luego ya brilló en el Zaragoza. Él tuvo un papel muy relevante en la Eurocopa de 1996. Incluso tiró un penalti contra Inglaterra que pasó a la historia. Lo reflejo en un pie de foto. Ese dato gustará a la gente.
¿Cómo ha sido resumir todo en 300 páginas?
Este es el eterno peligro de cualquier investigador histórico. Corres el riesgo de ser pedante. Yo pensé en dividir los capítulos por décadas para llegar a cada época de forma muy fácil y que sea más liviano.
¿Cuándo presentarás el libro en otros lugares?
Todavía está en el aire. Me gustaría antes de terminar el año poder presentarlo en Zaragoza y en Andorra. No quiero eclipsar otros eventos, pero garantizo que va a ser muy a corto plazo. La idea es traer también a alguien que tenga empaque.








Enhorabuena Rubén todo esfuerzo tiene su recompensa y tú comienzas a recoger la tuya,non stop