Las Cortes de Aragón aprobaron este jueves por mayoría el Decreto Ley de medidas extraordinarias que permite adjudicar plazas de médico sin oposición en puestos de difícil cobertura. Entre las zonas que se verán beneficiadas de esta medida, todo el Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras. Llegará a los hospitales y centros de salud de todo el medio rural aragonés y al cabo de tres años los profesionales pasarán a ser fijos.
El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, mostró su satisfacción por el apoyo mayoritario del parlamento (39 votos favorables y 27 abstenciones) «a una norma que es fundamental para Aragón». Bancalero destacó que «esta medida es temporal y extraordinaria y no es fruto de la improvisación, sino de un análisis riguroso de una realidad que afecta directamente al sostenimiento de la calidad asistencial que merecen todos los aragoneses».
Ante la creciente dificultad para atraer y retener personal médico en gran parte del territorio de la comunidad, este Decreto Ley implica que aquellos médicos que accedan por concurso de méritos a una plaza de difícil cobertura puedan lograr la consideración de personal estatutario fijo dentro del Salud. Tras haber adquirido esa condición de personal estatutario fijo, podrán participar en los concursos de traslados siempre que, además de disponer de los requisitos comunes, puedan acreditar tres años de permanencia en la situación de servicio activo en el centro elegido y adjudicado como destino del concurso.
El consejero explicó que «la crisis de recursos humanos sanitarios es una realidad incuestionable» que no se puede seguir ignorando y que genera «graves dificultades» para incorporar facultativos en los hospitales periféricos (Alcañiz, Barbastro, Calatayud, Huesca, Jaca y Teruel) y médicos de familia en Atención Primaria, sobre todo en el medio rural.
El consejero citó el informe ‘Necesidad de especialistas médicos 2023-2035’, presentado por el Ministerio de Sanidad, que «subraya la necesidad de cambiar el marco regulatorio hacia una mayor flexibilidad y personalización de las condiciones laborales como única vía para que el Sistema Nacional de Salud pueda competir con la red privada en la captación y retención de talento médico». Para el consejero, «el sistema tradicional de concurso-oposición, si bien ha demostrado su validez en contextos generales, presenta limitaciones evidentes cuando se trata de puestos de difícil cobertura», por lo que «esta situación nos obliga a reflexionar sobre la adecuación de nuestros sistemas de selección a la realidad del siglo XXI». Para Bancalero, se requiere de herramientas flexibles y que se adapten a la situación actual.
Con este decreto, el Salud puede realizar estas convocatorias extraordinarias en un periodo de los próximos años. La administración también priorizará la participación de los trabajadores que ocupen estas plazas en los cursos de formación continuada que se convoquen o en programas formativos específicos. Además, se impulsará su participación en proyectos piloto y de investigación.
El Decreto-ley desarrolla ampliamente lo que se considera puestos de difícil cobertura. Se trata de aquellas plazas, siempre de carácter asistencial, en los que existe un déficit estructural de personal para su provisión y una necesidad urgente y acuciante de cobertura para garantizar de forma adecuada las necesidades asistenciales. Debe acreditarse con criterios objetivos, como el desfase entre la plantilla organiza de un centro y los efectivos reales; las circunstancias demográficas y poblacionales de los ámbitos citados; la falta de cobertura en concursos de traslados previos; la falta de aspirantes inscritos en bolsas de trabajo temporal; el tiempo que los puestos hayan permanecido sin ser cubiertos; la no disponibilidad de profesionales en el ámbito laboral o cualquier otra circunstancia que reflejen los impedimentos que existen para la cobertura.







