Los profesionales sanitarios de los consultorios rurales del Matarraña han tenido que buscar una solución por su cuenta ante la ausencia de un servicio de recogida de los residuos sanitarios cortantes y punzantes que generan estas instalaciones. Desde mediados de julio, algunos sanitarios están trasladando los contenedores amarillos acumulados en los consultorios hasta el centro de salud de Valderrobres, donde sí son recogidos por la empresa encargada de la gestión de estos residuos.
La médico de Familia, María Escorihuela, explica que el problema viene de «por lo menos hace un par de años» y que afecta a los consultorios rurales dependientes del centro de salud de Valderrobres. Según señala, el contrato de Salud con la empresa de gestión de residuos contempla la recogida en los centros de salud, pero no en los consultorios locales.
Una alternativa planteada por el propio Salud
La situación fue trasladada por los profesionales a los responsables de gestión y Enfermería del centro de salud. La respuesta que recibieron fue que el contrato no incluía los consultorios y que los propios sanitarios podían transportar los contenedores hasta el centro de salud por su cuenta y bajo su responsabilidad.
«No se nos dijo que eso se fuera a solucionar, pero que si queríamos podíamos hacer esto por nuestra propia cuenta y riesgo", relata Escorihuela. La alternativa comenzó a aplicarse a mediados de julio y permitió retirar parte de los recipientes que llevaban meses acumulándose.
Así, varias compañeras de Enfermería han realizado diferentes desplazamientos con los contenedores almacenados en los consultorios. «Han ido bajando los contenedores que teníamos acumulados, han metido de dos en dos en su furgoneta y los han bajado al centro de salud», explica. Sin embargo, el problema vuelve a generarse con la actividad asistencial diaria. «Vamos acumulando», señala la médico.
Residuos cortantes y punzantes
Los contenedores amarillos están destinados a residuos como agujas, bisturís y material de vidrio, por lo que su acumulación durante largos periodos supone un riesgo para los profesionales y para el personal que trabaja en los consultorios. «Son contenedores que están llenos de agujas, bisturís, diales de cristal», explica Escorihuela. Los recipientes tienen que almacenarse en los espacios disponibles en unas instalaciones que, en muchos casos, cuentan con muy poco sitio.
La médico relata que en algunos consultorios se han llegado a acumular varios contenedores en habitaciones o debajo del mobiliario. «No tenemos ni espacio para hacer eso durante mucho tiempo ni es seguro», advierte, ya que cualquier trabajador podría tropezar con ellos, moverlos o provocar accidentalmente su caída.
A ello se suma el riesgo del transporte en vehículos particulares. Los coches utilizados por los profesionales no están preparados específicamente para trasladar este tipo de residuos y, ante un frenazo, un bache o una curva, los recipientes podrían desplazarse, abrirse o romperse. «Te llena el maletero de material cortante y punzante que hay dentro», señala Escorihuela, que considera que esta situación deja a los profesionales ante una responsabilidad que no debería recaer sobre ellos.
Una carencia que afecta a los consultorios rurales
Para Escorihuela, el problema de los residuos es solo una muestra de las diferencias que existen entre los centros de salud y los consultorios rurales en cuanto a recursos y servicios. La médico explica que en los centros de salud el propio sistema sanitario asume cuestiones como el equipamiento, los suministros y el mantenimiento, mientras que en los consultorios rurales buena parte de estos gastos recaen sobre los ayuntamientos.
Según apunta, esta situación afecta incluso a elementos básicos. «No llega el suministro de balas de oxígeno, no llega el suministro de equipamiento médico», explica, citando también material como fonendoscopios, otoscopios o electrocardiógrafos.
En este contexto, considera que la recogida de residuos sanitarios ha quedado también vinculada a las obligaciones que asumen los municipios. Sin embargo, entiende que sería difícilmente asumible para pequeños ayuntamientos contratar a una empresa especializada para retirar periódicamente uno o dos contenedores de un consultorio. «Es demencial», afirma Escorihuela.
Sanidad trabaja en una posible solución
Desde la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón han informado de que se está trabajando y buscando soluciones para que la recogida de estos residuos sanitarios pueda extenderse también a los consultorios rurales. Por el momento, sin embargo, no hay ninguna medida concreta ni una fecha prevista para la puesta en marcha de un nuevo sistema de recogida o cualquier otra solución.
Mientras tanto, los profesionales sanitarios han optado por retirar los contenedores que ya se habían acumulado para evitar mantener durante meses estos residuos en los almacenes de los consultorios. Una solución puntual que, según Escorihuela, no resuelve la falta de un sistema estable de recogida en las consultas rurales del Matarraña.








Pero no falta dinero para circuitos de velocidad … ni para vehículos oficiales, áticos, dietas por no hacer nada, ayudas al sistema de salud y educación privada etc. etc
lo pueden recoger los «De porta a porta», que menudo «sableo» están metiendo a los pobres jubilados del Matarraña, igual tienen que meditar bonificar la tasa de basuras…o es para mantener a «los de turno» en la Comarca…BASTA YA DE ROBAR!!