Samper de Calanda ha vuelto a convertirse este fin de semana en punto de encuentro del mundo rural con la celebración de la Feria de Santa Quiteria 2026, una cita centenaria que ha reunido a ganaderos, agricultores, artesanos, asociaciones y empresas del territorio en una edición que este año ha puesto el foco en la necesidad de garantizar el relevo generacional en el sector primario. La feria se desarrollaba entre rachas de viento, relinchos de caballos y partidas de petanca mientras vecinos y visitantes recorrían los puestos más tradicionales del recinto. En el recinto ferial se mezclaban las conversaciones junto a los expositores, el sonido del ganado y las risas de los mayores durante las partidas junto a las pistas.
El recinto ferial del municipio ha acogido durante toda la jornada expositores de alimentación artesanal, productos de proximidad, actividades tradicionales y exhibiciones vinculadas al mundo ganadero en una edición marcada también por las restricciones sanitarias derivadas de enfermedades como la lengua azul o la dermatosis contagiosa, que habían condicionado la presencia de animales. Los puestos más clásicos, especialmente los vinculados a la gastronomía y los productos artesanos, permanecían llenos durante buena parte del día mientras familias y cuadrillas recorrían el recinto entre compras, degustaciones y reencuentros.
El alcalde de Samper de Calanda, Alfonso Pérez, destacaba que la feria es "memoria, tradición y presente» y defendía la importancia de mantener una cita que sigue siendo uno de los grandes puntos de encuentro del municipio. Mientras hablaba, el recinto mantenía un constante movimiento de personas entre saludos, compras improvisadas y corrillos junto a los stands. «Es un fin de semana muy familiar y entrañable que mantiene vivo el vínculo entre vecinos, familiares y visitantes», señalaba.
La feria conserva el espíritu de aquel histórico mercado ganadero que convirtió a Samper en enclave de referencia entre localidades como Alcañiz, Caspe o Escatrón. Aunque el peso del sector ha cambiado con el paso de los años, el Ayuntamiento continúa apostando por mantener viva la tradición combinándola con actividades culturales, deportivas y familiares.
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la preocupación por la falta de relevo generacional en la ganadería extensiva. El concejal de Ferias y veterinario, Fidel Falo, reconocía que el sector atraviesa un buen momento económico debido a la mejora de precios, aunque advertía de la dificultad para encontrar jóvenes que quisieran incorporarse. Junto a los corrales, el sonido del ganado acompañaba una conversación que reflejaba tanto las dificultades del sector como el esfuerzo por mantener viva la feria. «La ganadería es un trabajo duro y exige dedicación diaria, pero ahora hay futuro y esperamos que la juventud vuelva a verlo como una oportunidad», afirmaba.
Falo explicaba además que este año no había sido posible contar con ganado vacuno por las exigencias sanitarias y que tampoco habían participado explotaciones locales debido a la vacunación obligatoria frente a la lengua azul. Pese a ello, la organización lograba reunir ejemplares ovinos y equinos gracias a la colaboración de asociaciones ganaderas, cooperativas y libros genealógicos.


La inauguración oficial de la feria ha contado con el corte de cinta por parte del diputado provincial Joaquín Noé, un gesto que desde el Ayuntamiento consideraban un reconocimiento al peso histórico de Santa Quiteria dentro del territorio. A esa hora de la mañana el recinto ya se encontraba lleno de vecinos y visitantes entre degustaciones, conversaciones y reencuentros. «Hoy Samper de Calanda es la capital de la provincia de Teruel», aseguraba Noé, quien destacaba el orgullo que ha supuesto inaugurar una feria con siglos de historia. Además, defendía el potencial de los pequeños municipios y destacaba proyectos como la futura residencia de mayores impulsada en la localidad.

La feria ha vuelto a demostrar también la fortaleza del tejido asociativo y empresarial del municipio. Empresas como Pieles Domingo o Fanbar Quesos repetían presencia en un certamen en el que el producto artesanal y de proximidad continuaba ganando protagonismo. Mientras que en el puesto de cuero se acumulaban cinturones, bolsos y artículos personalizados elaborados de forma tradicional, los aromas a queso curado y embutido acompañaban el paso continuo de personas que se detenían frente a algunos de los puestos más populares de la feria. «La gente cada vez valora más lo auténtico y el trabajo bien hecho», explicaba Miguel, responsable de Fanbar Quesos.
El grupo de tambores 'La Costodia' actuó durante la feria / Cedidas
La implicación vecinal ha vuelto a ser uno de los aspectos más destacados de Santa Quiteria. Asociaciones, peñas y vecinos han participado activamente en el montaje y desarrollo de la feria, una implicación que, según el Ayuntamiento, alcanza a buena parte del municipio. Entre los pasillos del recinto era habitual encontrarse con cuadrillas compartiendo almuerzos y familias enteras disfrutando de una jornada que iba mucho más allá de la propia feria ganadera.
Uno de los detalles más comentados de la mañana llegaba de manos del alcalde, Alfonso Pérez, que repartía macetas con plantas entre asistentes y visitantes en un gesto cercano que muchos agradecían y que contribuía todavía más al ambiente familiar y acogedor de la jornada.
La programación festiva continuará hasta el 22 de mayo con actos religiosos, actividades culturales, propuestas deportivas y encuentros populares dentro de unas fiestas que siguen siendo una de las celebraciones más arraigadas del calendario local.
Instantes de la feria ganadera en Samper de Calanda / L.O.
Un fin de semana de feria y convivencia
Durante la mañana se desarrollaban pruebas tradicionales como el tiro de barra o el tiro al plato, además de exhibiciones de perros de pastoreo y actividades infantiles. Los puestos de alimentación artesanal, artesanía y producto local compartían protagonismo con la exposición ganadera y con los espacios de las asociaciones del municipio.
El alcalde explicaba que el objetivo pasaba por «hacer un fin de semana familiar y entrañable» y mantener viva una tradición histórica que forma parte de la identidad de Samper de Calanda.
La feria continuará también el domingo con nuevas propuestas para vecinos y visitantes, consolidando una cita que cada año atrae a público de diferentes puntos del Bajo Aragón Histórico y provincias limítrofes.

Un cartel con esencia samperina
Otra de las protagonistas de esta edición era Inés Pequerul, ganadora del cartel anunciador de Santa Quiteria 2026. La joven, vinculada familiarmente a Samper de Calanda y estudiante de fotografía, se convertía durante la jornada en una de las vecinas más felicitadas del recinto ferial. Entre saludos y fotografías junto al cartel, explicaba que había querido reflejar la esencia de la localidad incorporando la figura de la santa junto al pastor situado tras la ermita.
La autora señalaba que el cartel estaba construido a partir de diferentes fotografías y capas digitales y que uno de los elementos más destacados era la luz de la composición. «La santa tenía que ser la protagonista», aseguraba.
La tradición de las nueve vueltas
Más allá de la feria, Santa Quiteria mantiene intacto su componente popular y religioso. Una de las tradiciones más singulares de las fiestas es la de dar nueve vueltas a la Virgen de Santa Quiteria, una costumbre profundamente arraigada en el municipio y que sorprende especialmente a quienes visitan por primera vez la localidad.
Pérez destacaba que la festividad «es sentimiento y tradición» y subrayaba que la juventud sigue manteniendo el respeto por unas celebraciones heredadas de padres y abuelos.
Cuenta atrás hasta el 22 de mayo
Las fiestas de Santa Quiteria continuarán durante los próximos días con actos para todas las edades. El programa incluye actividades infantiles, eventos culturales, propuestas deportivas, charlas y actos religiosos que culminarán el 22 de mayo, día grande de la patrona. Samper de Calanda seguirá así inmerso en varias jornadas de convivencia en las que vecinos y visitantes volverán a llenar calles y espacios festivos en torno a una de las celebraciones más queridas del municipio.
Las reinas de las fiestas de 2025, Marina Espallargas, Alexandra Higado y Carlota Sanz, animaban a visitar el municipio durante estos días y destacaban el ambiente «acogedor» de unas celebraciones en las que, aseguraban, «todo el pueblo se vuelca».




















