Los Scouts de Alcañiz han vuelto a inundar las calles con su tradicional venta de muérdago, una iniciativa que cada año despierta más interés entre los vecinos. Son ellos mismos los encargados de ir a recogerlo y, explican, que este año las zonas habituales de recogida han sido principalmente entre la carretera de Caspe y las inmediaciones del vertedero. «Había montañas y montañas», cuentan Marcos García y Martín Quezada, dos de los Scouts en los micrófonos de Radio La Comarca
La venta, que arrancó el martes, ha sido intensa, de hecho, durante la mañana del miércoles prácticamente todo el muérdago estaba vendido. Los Scouts han recorrido el centro y las avenidas de Alcañiz con cestas llenas y todo tipo de estrategias para convencer a los vecinos. «Si me dicen que no, les digo: ¿seguro?», bromea Marcos García. Aunque reconocen que la segunda jornada siempre es más dura porque muchos compradores ya adquirieron su ramito anteriormente.
Los más mayores del grupo, mientras tanto, han cambiado la cesta por las mesas de recogida solidaria en los supermercados de la localidad. Este año, además de la habitual colaboración con Cruz Roja, los Scouts recogen también alimentos y materiales para la protectora de animales. «Nos ha sorprendido la buena acogida. La gente del pueblo siempre está dispuesta a colaborar», señala Pablo Muñoz, presidente de la agrupación.
Toda la recaudación de la venta de muérdago se destina íntegramente al propio grupo, que la invierte después en material para actividades y campamentos. Los monitores, por su parte, son voluntarios y no perciben ningún tipo de compensación.







