Los centros de salud del Bajo Aragón Histórico afrontan un nuevo verano con falta de personal y en el que «hay que tocar madera» para que ningún profesional pida la baja dada la falta de refuerzos. Cerca de 90 médicos que terminan en septiembre su formación ya están trabajando en centros de difícil cobertura de toda la comunidad autónoma gracias al nuevo programa de fidelización de especialistas impulsado por el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón y el Servicio Aragonés de Salud. No obstante, de este total tan solo seis mir son los que han empezado a trabajar en consultorios del Bajo Aragón Histórico mientras que ninguno lo ha hecho en la zona de Cuencas Mineras.
Es cierto que la incorporación de estos seis profesionales sí ha servido para hacer frente a la problemática de personal que desde hace años arrastra el sector en el territorio. Ejemplo de ello es el caso de Vinaceite, donde hasta el momento no había ningún médico y el consultorio era atendido por el resto de facultativos. No obstante, para muchos otros municipios del territorio esta medida no es más que un «parche» que «no supone ninguna solución», sobre todo si se tiene en cuenta que una de las condiciones del programa es que los profesionales tienen que estar supervisados por un tutor, algo que no es posible en la mayoría de los casos porque no se cuenta con personal extra.
El plan de fidelización de los médicos internos residentes (mir) ha sido ideado por la Consejería de Sanidad con el objetivo de «retener al talento que se ha formado en Aragón», así como para paliar esta carencia de personal que se incrementa durante la temporada estival. En este sentido, gracias a él, los residentes de último año que acaban en septiembre interesados han firmado una adenda para cubrir vacantes en centros de difícil cobertura, tanto en el ámbito rural como urbano, de su sector de referencia durante el verano. La incorporación al programa ha sido voluntaria y los especialistas que se han adherido a él deben realizar sus funciones de manera autónoma, pero con tutorización en el centro docente, ya sea por tutores y/o por médicos de familia colaboradores, dado que se considera que «están en formación hasta el final». Además, a cambio de ello se les ofrece un incentivo económico y puntos para el concurso de méritos.
No se han cubierto todos los centros
En Aragón se consideran centros de difícil cobertura todos los hospitales ubicados fuera de la ciudad de Zaragoza y los centros de salud y consultorios situados en 44 zonas básicas. En el sector de Alcañiz, además del hospital, son las zonas de Alcorisa, Andorra, Calaceite, Cantavieja, Caspe, Maella, Mas de las Matas y Valderrobres. En las Cuencas Mineras son de difícil cobertura las zonas de Aliaga y Utrillas, pertenecientes al sector sanitario de Teruel.
Al anunciar esta nueva orden de fidelización, la gerente del Salud, Ana Castillo, afirmó que esta permitiría que «todos los centros de salud y los consultorios permanecieran abiertos durante época estival, salvo algún cierre puntual algún día». No obstante, son muchos los que no se han beneficiado de este programa de fidelización, y en cambio siguen teniendo grandes dificultades para poder atender a los pacientes y no cerrar las puertas de sus consultas.
Concretamente, seis de los siete Médicos Internos Residentes (MIR) de último año de la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria del sector de Alcañiz se han acogido a la posibilidad de fidelizar este verano. Los consultorios en los que están trabajando son los de Híjar, Alcañiz, Caspe y Andorra, que están acreditados como centros docentes. Cada uno de ellos, no obstante, ha asignado a los mir las consultas y consultorios que han considerado conveniente.
Parte del resto de centros de difícil cobertura de esta zona se han quedado sin recibir este refuerzo al no tener posibilidad de tutorizar a los mir por falta de personal. Es el caso del centro de Mas de las Matas, donde reclaman más profesionales. «El plan de fidelización, en nuestro caso, no supone ninguna solución. Ya es muy difícil cuadrar turnos con vacaciones y contando que tenemos una excedencia sin cubrir. Hay mañanas en las que, por ejemplo, solo estamos dos médicos. Necesitamos más personal para poder supervisar a los mir, pero también para dar abasto», explican desde el centro.
Tampoco ha llegado ningún mir al centro de salud de Calaceite, otro de los considerados de difícil cobertura. Este tan solo cuenta con un médico por consultorio, por lo que «es inviable» atender y supervisar en condiciones. El verano para ellos, a diferencia de Mas de las Matas, no se prevé tan difícil, aunque «hay que tocar madera». «Si nadie coge baja, estamos cubiertos y no cerraremos consulta. El año pasado no las cerramos, y estábamos más justos», puntualiza su coordinador, Clemente Millán, quien a su vez defiende que este programa «puede venir de cine», siempre que se tengan recursos para atender a los profesionales. «En nuestro sector estamos un médico en Calaceite, uno en Mazaleón, uno en Arens de Lledó y Lledó, uno en Cretas y uno en Valdeltormo. ¿Quién lo tutoriza? Otros como Valderrobres, donde hay dos profesionales siempre, lo tienen más fácil», explica.
Este es el mismo problema que se da en los centros de salud de Cuencas Mineras. En el sector sanitario de Teruel, del cual dependen, se han fidelizado cinco MIR de Familia, no obstante, ninguno de ellos puede ser asignado a esta zona porque no hay consultorios que sean centros docentes. Utrillas y Aliaga, los dos municipios de difícil cobertura de esta comarca, se han quedado, por tanto, sin refuerzo.
A la capital comarcal sí han llegado dos profesionales sanitarias extracomunitarias fuera de este programa a los que el Ayuntamiento incluso cederá vivienda. Aliaga, en cambio, no ha tenido la misma suerte y va a cerrar sus 13 consultorios hasta septiembre al quedarse con solo uno o dos médicos durante varias semanas este verano, algo que podría haberse solucionado con la llegada de estos médicos.
En toda la comunidad son unos 35 médicos de Hospitalaria y 50 de Familia los que se han acogido a este plan de fidelización, hasta ahora. Los profesionales de los centros más pequeños no critican que tan solo sean los centros docentes los que puedan recibir a estos médicos, y tampoco les sorprende haberse quedado «excluidos». No obstante, parte de ellos insiste en que esta no debería ser la solución para «un problema recurrente desde hace años en el medio rural» como es la falta de médicos. «No sabemos cómo se tendría que haber ideado este programa. Pero contar con médicos que todavía deben terminar de formarse no es la solución para algo que se sabe desde hace mucho tiempo», inciden.








Personal obligado y en formación que no deberían atender a pacientes sin supervisión ,seguimos siento ciudadanos de segunda y ni mucho menos lo digo por los Mir que hacen lo que pueden y más ,si no por nuestros gerentes y gestores que se preocupan que la nómina les llegue a ellos bien maja y abundante y si por el camino muere alguien son cosas que pasan ,dais vergüenza de verdad .
Siguen sin dar soluciones después de un año y decir en las elecciones que tenían la solución para todo. Dejen de marear la perdiz con la ley de amnistía y pónganse a trabajar!
Poco se habla de los médicos que están trabajando sin el MIR, ni siquiera comenzado. Médicos que nos están atendiendo cuando hay una urgencia. ¿Con supervisión? Me río. ¿Supervisión es dormir mientras el otro trabaja? ¿Incentivos? Sin comentarios.
ya se nota el cambio!