El 23112 no era un número más. Lo sabían en la administración de Lotería Minerín, en Andorra, donde se consignaron este lunes 150 billetes de uno de los quintos premio, de que se vendieron 1.400 décimos, con un impacto económico de casi 9 millones de euros repartidos por el Bajo Aragón Histórico. Pero más allá de las cifras, la historia que se esconde detrás de este número premiado ha sorprendido a quienes no creen ni en la suerte ni tampoco en las casualidades.
José Antonio Legua, responsable de la administración andorrana, aún emocionado sin creer lo que estaba pasando, desveló que varias noches antes del sorteo vivieron un episodio insólito. En casa de sus abuelos en Alloza, ya difuntos, varias tías y primos realizaron lo que él define como "un rollo médium" o lo que muchos conocen como una sesión de espiritismo. Uno de esos momentos compartidos entre ritos y familia, les llevó hasta el número ganador: con auriculares puestos, una de sus tías, la más escéptica, según remarca, comenzó a repetir palabras que escuchó a través de los auriculares como "12, Navidad, Mesías, Lunes".
Cuando se lo comunicó una de sus tías que está llevando la campaña de Navidad en la misma administración, pensó en el 23112, que es el número que tienen fijo todo el año. Al día siguiente, decidió repartir ese número a familiares y trabajadoras del establecimiento. "Mis trabajadoras no lo querían coger y les dije, os lo regalo yo, y también les ha tocado", reconoció con mucha emoción.
Y es que el 23112 también llegó al Santo Entierro de Alcañiz, cofradía a la que pertenecía el abuelo de Legua. Allí también se repartieron miles de euros entre vecinas y vecinos. «Yo no creo en estas cosas, pero a partir de hoy he empezado a hacerlo», admitía el lotero.
Pero más allá de todo lo místico, Legua admite en el esfuerzo que hay detrás de toda la campaña: "Hemos currado mucho, todo el mundo que está alrededor sabe lo que trabajamos, y todo el trabajo ha valido la pena".
Pero lo de esta vez, reconoce, «no se puede explicar solo con trabajo». Por eso, la historia de la sesión de médium, el mensaje y la familia con el número 23112 se queda como parte de la historia de Lotería Minerín de Andorra.
José Antonio Legua: "Hemos venido un montón en ventanilla y a gente muy querida"
El propio gerente, Jose Antonio Legua, gran parte de su familia y todas las trabajadoras de Loterías Minerín se han llevado un pellizco del número. «Estamos muy nerviosos, hemos vendido un montón en ventanilla y a gente muy querida. Está muy repartido», ha asegurado Legua, que ya estaba recibiendo las primeras visitas de agraciados. Legua ha explicado que disponían de 150 billetes consignados de los cuales devolvieron solo cuatro. El resto ha acabado en manos de vecinos de distintas localidades como en Alcañiz, donde juega la Cofradía del Santo Entierro, que lleva alrededor de 30 años apostando por el mismo número con Legua.
«Estas, las trabajadoras, no lo querían coger, y les regalé uno para todas. Nos ha tocado a todos», ha contado entre risas Legua. La historia detrás de este número premiado, que asegura que no iba a contar a menos que el número tocase, es más que curiosa: "En casa de mi abuela en Alloza hicieron un encuentro de médium mis tías con mis primos hace dos días, y una de mis tías que no cree en nada comenzó a escuchar 12, Navidad, Lunes, Garay, Gazulla y Mesías. Les dije que teníamos el número 23112 fijo y lo cogimos toda la familia".
Irene Garay es una de las afortunadas de esta familia que celebran hoy esta inesperada alegría. "Nos han tocado 6.000 euros pero como si fueran seis millones de pesetas", ha dicho con humor. María José Aranda la lotera, por su parte, no eligió el número, pero sí se dejó llevar por señales. «Somos de la familia materna del lotero. Hubo una serie de señales que quise unir. Le dije a José Antonio: a ver, un número que acabe en 12. Me dijo que tenían uno fijo que se juega en Alcañiz, de la Cofradía del Santo Entierro, y dije: esto me encaja. Vamos a cogerlo», ha relatado. El número ha quedado ampliamente repartido: «Está repartidísimo por toda la familia. No solo los Garay, también la mía. Muy contentos».
La familia Mora también ha resultado agraciada con el premio en la Administración de Loterías Minerín de Andorra. La elección del número no fue casual: lo hicieron animados por la familia Garay, con quienes compartían café el sábado anterior al sorteo y se animaron en el último momento a comprar el número.













