El territorio cumple con las expectativas y logra despedir el año con un fin de semana de Nochevieja de buenas cifras tanto para ocupación turística como para el sector comercial y de hostelería. Zonas como el Bajo Aragón, Maestrazgo o Matarraña han vuelto a ser destino preferido por los turistas que una vez más han elegido el medio rural para tomarse las uvas. Se demuestra en las cifras: el 100% de los hoteles, hostales y apartamentos turísticos de dichas comarcas han sido ocupados este fin de semana por familias y grandes grupos de amigos procedentes principalmente de la Comunidad Valenciana, Cataluña o Madrid.
Es más, el hecho de que la Nochevieja haya caído en domingo ha permitido que la mayoría de ellos llegara el propio viernes y alargara su estancia hasta este lunes 1 de enero. A principios de esta última semana del año el 90% de las reservas ya se había efectuado, aunque como es habitual el sector ha terminado de mejorar cifras con las llamadas de última hora. "Por lo general las reservas se han hecho con antelación, ya que el cliente sabe que son fechas complicadas para encontrar alojamiento disponible, sobre todo cuando se trata de grupos más numerosos. Hemos tenido un porcentaje de ocupación para fin de año excelente", explica Nieves Ballestero, gerente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Bajo Aragón.
Las cifras turísticas que los empresarios han barajado durante este fin de semana han sido "propias de estas fechas" y "muy similares a los de años anteriores". El Maestrazgo, por ejemplo, es una comarca que está tan acostumbrada a que turistas de la Comunidad Valencia y Madrid se acerquen durante esta época para pasar Nochevieja que ya cuenta con este "empujón turístico" en el calendario de un año a otro. "El fin de semana de Navidad fue bastante flojo, y para el de Reyes apenas estamos rozando el 30% de reservas. Pero en el de Nochevieja desde hace semanas prácticamente nos situábamos al 100% de ocupación turística", afirma Beatriz Borraz, gerente de la Asociación Empresarial del Maestrazgo.
Y es que está ya más que demostrado que la Nochevieja es desde siempre una de las celebraciones favoritas en el territorio y a nivel nacional. Este año esta ha vuelto a vivirse con ganas desde primera hora de la mañana y especialmente con la tardevieja, un concepto que se instauró tras la pandemia y cada vez está ganando más fuerza.
Grupos de amigos y familiares se reunieron nuevamente desde primera hora de la tarde para llenar las terrazas de los bares a lo largo de todo el Bajo Aragón Histórico. «Los hábitos de consumo cambiaron a raíz del coronavirus. Ahora mucha gente prefiere salir al vermú y al tardeo antes que por la noche, especialmente en según qué edades. Es algo que se ha notado tanto en hostelería como en comercios y a lo que nos hemos tenido que adaptar», explica Isabel Herrero, presidenta de Alcañiz de Tiendas.







