La nueva propuesta presupuestaria de la Comisión Europea para el periodo 2028-2034 ha hecho temblar al medio rural aragonés al reorientar el gasto hacia áreas como la defensa o la innovación desatendiendo a los territorios más frágiles desde el punto de vista poblacional y socioeconómico. No solo contempla un recorte de sobre un 22% de los fondos de la Política Agraria Comunitaria (PAC) sino que también diluye el segundo pilar, el de desarrollo rural, en un fondo único por país con otra serie de políticas de cohesión y elimina el criterio demográfico como factor de reparto de estos fondos.
De este segundo pilar es del que dependen asuntos tan importantes para el futuro del sector agrario en los pueblos como el relevo generacional, las incorporaciones o la modernización de las explotaciones así como distintas medidas agroambientales como es la gestión de la agricultura ecológica. Pero también otras ayudas que llegan a todos los sectores de la sociedad como son los fondos Leader y los Feader, que llegan a emprendedores y ayuntamientos del medio rural aragonés.
Los cambios que quiere introducir la UE se fundamentan en una política a favor de multiplicar por cinco el gasto militar y el pago de la deuda de los fondos Next Generation en un primer reglamento que todos confían que sufra un radical cambio.
Las principales organizaciones agrarias ya han puesto el grito en el cielo aunque consideran que es un primer borrador y queda tiempo para la negociación. En el caso de Aragón, los fondos de la PAC suponen cada año en torno a 550 millones de euros entre los fondos Feaga y Feader, una cantidad esencial para mantener viva la actividad agraria en nuestras comarcas. De confirmarse esta merma presupuestaria y aplicando esa reducción teórica del 20%, significaría una pérdida de 110 millones de euros anuales para el territorio.
Desde UAGA califican la nueva propuesta presupuestaria de la UE como un ataque frontal al campo europeo y un punto de inflexión histórico en el modelo de integración comunitaria al decidir «sacrificar» la PAC en el altar de la geopolítica. El aragonés Javier Fatás, miembro de la Comisión Ejecutiva de COAG y de UAGA, nuestra su rechazo tanto al recorte del 22% como a la eliminación del segundo pilar, por mucho que se quiera «vender» que se incluye en el primero mezclado con otros muchos conceptos. «La PAC es una política en sí misma, debe tener un presupuesto y unas funciones claras», apunta Fatás, quien destaca que de confirmarse, las influencias negativas las sufrirán los agricultores y ganaderos profesionales, «los que van todos los días al campo o a la granja».
Incide también en la importancia de la desaparición del segundo pilar, el de desarrollo rural, porque también será el agricultor profesional el más perjudicado.
Fatás considera que, aunque es un primer reglamento, la nueva propuesta presupuestaria «parece que está muy consensuada en Bruselas y que puede tener posibilidades de simplemente realizar pequeñas modificaciones» cuando desde UAGA consideran que el cambio debe ser «radical». El agricultor alerta también que diluir el segundo pilar de la PAC en un fondo único por país con otra serie de políticas de cohesión enmascara un recorte encubierto sin precedentes y una renacionalización en toda regla. «De ser así, se podrá llamar política agraria pero no común. Es bueno que haya partes que se tengan que desarrollar en cada Estado miembro, incluso en cada comunidad, porque somos muy distintos de unas zonas a otras. No se puede cambiar el concepto de la política agraria en cada Estado porque nos estaremos cargando la base de la política agraria común, mantener esa seguridad, esa soberanía alimentaria en Europa y tener al sector en unas condiciones viables en todos los países», opina el miembro de la Ejecutiva de UAGA.
Por su parte, José Manuel Cebollada, presidente de ASAJA, asegura que, si con el mismo presupuesto los agricultores ya perderían por la subida de los costes, el recorte, que cifra entre un 18 a un 25%, la situación será muy mala. «Los cereales que iban a 360 euros ahora se pagan a 160. Y también podemos hablar del olivar, del almendro… Tenemos una PAC porque cobramos un precio ridículo por muchos de nuestras productos y sin las ayudas no podemos llevar al lineal del supermercado el fruto de nuestro trabajo con la calidad que se nos exige», precisa. Para el turolense, ante la complicada situación geopolítica que vive Europa con la guerra de Ucrania y los aranceles de Estados Unidos, es «un error sin precedentes» no reforzar la política agraria para que sea más fuerte con un mayor presupuesto y menos exigencias medioambientales y burocráticas para el agricultor: «No hay mejor defensa que el tener una soberanía alimentaria garantizada».
«Una cosa es que se cuide el medio ambiente y otra que el agricultor no pueda trabajar como siempre lo ha hecho en su explotación agraria A ello se le suma la burocracia, los trámites de papeles, cursos, comunicaciones de internet… tienes que estar preparado telemáticamente. Siempre hemos hecho las cosas bien sin tantas trabas».
A su vez, desde la nueva Asociación Aragón Es Ganadería y Agricultura (AEGA), Paco Latorre opina que el drástico recorte es «otra forma más» para lograr la desaparición del medio rural y todo lo relacionado con él. El turolense pone el foco en otro cambio. Los jubilados no van a poder solicitar la PAC y tendrá que haber una transmisión de derechos a las hectáreas o un arrendamiento. Con ello, los importes de los que las trabajen van a aumentar pero con la nueva redistribución de las ayudas habrá penalizaciones en función del importe que se cobre, que aumentará a la vez que los ingresos de forma progresiva. «Es un arma de doble filo. Por un lado, el presupuesto total de la PAC ya va a ser menos pero es que con estos cambios aún llegará al 50% del total. Con lo que nos van a transferir de los jubilados vamos a pasar de tramo y tendremos una mayor penalización. Está bien que se le de fuerza a quien vive de la agricultura y la trabaja pero no nos benefician. No conozco ninguna PAC que llegue a esa cifra pero la que supere los 100.000 euros la reducción es del 100% así que si absorbes las de cinco cuatro jubilados de 20.000 euros cada una no vas a cobrar y le saldrás gratis a la administración».
Sin fondos para los Leader
En cuanto a los cambios en el pilar dos, el del desarrollo rural, existe preocupación entre los grupos Leader. El gerente de Omezyma, el del Bajo Aragón-Matarraña, Joaquín Lorenzo, explica que ahora en el reglamento no se especifica qué se va a gestionar ni en qué porcentaje cuando antes fijaba como obligatorio al menos un 5% de la contribución total del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER). «No sabemos si será de obligado cumplimiento, si lo decidirá cada país o cada comunidad y con qué porcentaje», explica Lorenzo.
Hasta la fecha se establecían diferentes fondos y cada uno tenía su presupuesto pero ahora se unifican y su fondo es global. Las directrices, además, es que habrá «flexibilidad» para que cada país diseñe su estrategia y defina lo que quiere hacer pero sin concretar obligatoriedad ni cuantía mínima.
También hay inquietud en la Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (Red SSPA), integrada por las organizaciones empresariales de Cuenca, Soria y Teruel. La Red SSPA alerta de que la propuesta actual elimina el criterio demográfico como factor de reparto en los fondos de cohesión, fusiona la política agrícola y de cohesión bajo un mismo pilar presupuestario, y reorienta el gasto europeo hacia áreas como la defensa o la innovación, desatendiendo a los territorios más frágiles desde el punto de vista poblacional y socioeconómico.
«La desaparición del criterio demográfico nos coloca ante un escenario gravemente regresivo», afirman desde SSPA, recordando que las tres provincias representan algunos de los territorios más despoblados de toda Europa, con densidades inferiores a los 12,5 hab/km² reconocidas expresamente en el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la UE.
En caso de mantenerse el actual diseño del Marco Financiero Plurianual 2028–2034, las consecuencias para las provincias de Soria, Teruel y Cuenca serían la pérdida de ayudas a la inversión empresarial, la exclusión de convocatorias estratégicas europeas, la reducción del peso territorial en la programación de fondos y la desaparición de mecanismos adaptados a la baja densidad de población.
En relación al Marco Financiero Plurianual, la Red SSPA ya ha participado a lo largo de 2025 en varias consultas públicas abiertas por la Comisión Europea, defendiendo en ellas la necesidad de adaptar las políticas europeas a las realidades de los territorios despoblados previo a la aprobación del nuevo marco financiero.
Con la presentación del mismo por la presidenta Ursula Von der Leyen, SSPA ha iniciado un proceso activo de seguimiento institucional y posicionamiento estratégico en todas las fases del diseño del nuevo MFP, al objeto de defender los territorios escasamente poblados como Soria, Teruel y Cuenca, y para no perder lo avanzado en el periodo 2021–2027. «No podemos permitir que una Europa más competitiva y geoestratégica se construya dejando atrás a los territorios rurales, vacíos y envejecidos», concluyen.
«Absolutamente inasumible»
En lo institucional, la consejería de Agricultura ha manifestado su más firme y rotunda oposición a la reducción del presupuesto de la PAC 2028-2034 anunciada ayer por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que supondría pasar de los actuales 386.000 millones de euros a 300.000 millones en el nuevo marco financiero plurianual. El consejero Javier Rincón ha calificado la propuesta de «absolutamente inasumible» y ha añadido que «nosotros hemos defendido que el sector agrario es estratégico y esto puede poner en serio riesgo nuestra agricultura y a sus profesionales». La medida afectaría no solo a los ingresos de más de 33.000 agricultores y ganaderos aragoneses, sino también a la cohesión territorial, a la seguridad y soberanía alimentaria y a la sostenibilidad económica de todo el entorno agroalimentario aragonés.
Rincón ha añadido que esto «supondría una verdadera tragedia para el sector». «Tenemos una serie de líneas estratégicas para la comunidad que si se redujera, en un momento como el actual, el sector no lo podría soportar. Estos fondos no son sólo fundamentales para el pago básico sino también para proyectos de modernización de regadíos y explotaciones, incorporaciones de jóvenes al campo o ayudas a las industrias agroalimentarias de la comunidad, en otras muchas líneas de actuación».








Una vez más se demuestra que estamos en Europa. Que las decisiones que se toman en Europa nos afectan ¡y mucho!. Votar en laselecciones europeas no es una cuestión que no nos interese. Quiénes son los eurodiputados españoles en europa ?. En el Matarraña, sin la realización de las balsas laterales que tantas veces hemos reclamado desde TERUEL EXISTE, tanto a traves de enmiendas en los presupuestos generales,como la ultima vez en los presupuestos de Aragon de 2024 y que Vox vetó,.si las bslsas laterales y los regadios de baja dotación para todos los pueblos del Matarraña estuvieran resueltos, estas decisiones de Europa afectarian menos.
Recordemos que en la UE es el PP es que tiene una mayoria bastante holgada (no absoluta pero hace y deshace a su placer), y yo me pregunto… ¿donde paran esos agricultores con sus tracores de 120000€ con las banderitas de España montándole el pollo a Feijoo, Azcon y sus secuaces? Igual ahora ya no tienen € para llenar los depositos de sus cacharros y sacarlos de paseo contra el PP…
RELAJATE!!! sino recuerdo mal la última manifestación fue en la Aljafería y sino recuerdo mal, gobierna el PP. Y tú Luis Pérez como vas de memoria?
Mis padres fueron labradores toda su vida y yo parte de la mia y jamas nos dieron un duro en subenciones
Que no cobren la PAC los jubilados, hombre me parece hasta normal.
Apoyo a los que SI trabajen la tierra y no estén en Zaragoza o Vinaroz.