Tras varias semanas sin noticias de las tormentas, este lunes las lluvias volvieron con una renovada intensidad. El Bajo Aragón Histórico es durante estos días uno de los lugares en los que más riesgo de tormentas severas existe de toda la Península Ibérica y, en esta ocasión, le tocó ser a Ariño una de las localidades más afectadas con desprendimientos de rocas que obligaron a cortar la carretera e inundaciones en varios edificios.
«Empezó sobre las 18.00 y cayeron más de 44 litros durante aproximadamente veinte minutos, hubo un momento en el que las lluvias llegaron a niveles torrenciales», explicó Carlos Ros, alcalde de Ariño. También se produjeron algunos desprendimientos de roca, provocando el corte de la carretera que va de Ariño a Albalate del Arzobispo a la altura de la ermita de la Virgen de Arcos.
Destrozos causados por la tormenta./ Imágenes cedidas
En los caminos que se encuentran en dirección al monte se han producido daños importantes, con árboles caídos y ramas arrancadas. Además, la corta pero intensa tormenta también dejó muros arrastrados por el agua e inundaciones en edificios, tanto municipales como privados
Vistos los destrozos, el Ayuntamiento plantea pedir ayudas para poder tramitar los daños en los caminos de acceso y en el interior del pueblo. «Ahora estamos moviendo todo para hacer una valoración de daños y ponernos en contacto tanto con DPT como DGA y las administraciones correspondientes», explicó Carlos Ros.
La tormenta, que al parecer se formó desde el puerto de Majalinos, afectó a buena parte de la zona de Andorra-Sierra de Arcos y especialmente se concentró en Ariño. La lluvia llegó en un momento poco oportuno, ya que el municipio sumido se encuentra en plenas fiestas patronales.
Destrozos causados por la tormenta./ Imágenes cedidas
Aun así, gracias a la colaboración de los servicios municipales y los vecinos que se han afanado por poner las calles a punto, el chupinazo ha podido celebrarse en torno a las 12:00. «El ánimo y las ganas son las mismas que ayer por la mañana, esto simplemente ha sido un contratiempo. Por suerte, el calendario y las previsiones son las mismas», señaló el alcalde.














