Con el sonido del chupinazo han iniciado este viernes lo que muchos vecinos han esperado durante todo el año: las fiestas de Valmuel. Con las calles preparadas y la emoción en el aire, el pueblo da el pistoletazo de salida a unos días de tradición, reencuentros y alegría compartida.
Marcados por la fiesta y la música, el Ayuntamiento de Valmuel y la comisión de fiestas han organizado unos intensos días en los que todos los valmuelinos disfrutarán, como cada año, de sus fiestas patronales. Aunque fue este jueves cuando las fiestas de la localidad comenzaron con la gaseosada, el punto de inflexión ha llegado con el tradicional chupinazo seguido del vino andante, un recorrido por el cual todos los presentes han acompañado a un tractor con remolque y a la charanga Toca Notas por un recorrido callejero de aproximadamente dos horas.
Marcado por las altas temperaturas
El inicio de las fiestas ha estado marcado por las altas temperaturas. Abanicos, jamón, sangría y agua muy fría han sido los elementos que más se han podido ver durante el pasacalles. Buscando las zonas de sombra, cada uno de los presentes aprovechaban esos breves minutos para refugiarse del calor."Hace un calor insufrible, pero las fiestas es una época que les gusta a todo el pueblo», comentó la alcaldesa, Inmaculada Abadía.
El inicio de las fiestas también ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Alcañiz y la presencia de su alcalde, Miguel Ángel Esteban, quien animó a los vecinos de los pueblos cercanos a visitar Valmuel, ya que «tanto las fiestas como los propios valmuelinos son muy agradables».
El chupinzado ha dado rienda suelta a unas fiestas que llegan cargadas de actividades y para las que hay grandes expectativas. La Orquesta Centauro será uno de los platos fuertes, tal y como ha adelantado la presidenta de la Comisión de Fiestas, Cristina Alquézar. "Va a ser un éxito, y por fin hemos podido traerla», ha dicho
Instantes del comienzo de las fiestas en Valmuel / L.M.












