Los colegios de Valmuel y Puigmoreno, pedanías de Alcañiz, están siendo reformados durante este verano, aprovechando las vacaciones de su treintena de alumnos. A su vuelta, tendrán ventanas y luminarias nuevas, que garantizarán la eficiencia energética. Además, habrá entradas de acceso aptas para todas las personas, gracias a la eliminación de barreras arquitectónicas. Las obras en ambas escuelas, que integran el CRA El Regallo, cuentan con un presupuesto de 48.000 euros (IVA incluido), procedente del convenio entre el Gobierno de Aragón y la Diputación de Teruel. En total, hay una partida de en torno a un millón de euros para rehabilitar diferentes centros educativos de la provincia turolense entre 2024 y 2027.
Los trabajos en los colegios de Valmuel y Puigmoreno comenzaron hace dos semanas, tras definir las actuaciones con los técnicos de la DPT y contratar los servicios. En esta primera fase, los albañiles están preparando los espacios para que después actúen otros gremios como electricistas y carpinteros metálicos. Además, en Valmuel ya se han eliminado unos pequeños escalones que conectaban el patio con el edificio y se han construido en vez rampas de acceso. «En Puigmoreno se hará lo mismo. Las entradas sin barreras arquitectónicas estarán en los recreos traseros, que a su vez tienen salidas a la calle. Se ha optado por esta opción ya que en las puertas principales era más complicado de ejecutar», explica el concejal de Pedanías, Jesús Gan.
En las próximas semanas, se sustituirán las ventanas de ambos centros. «Serán de aluminio con rotura de puente térmico, que es un buen aislamiento tanto en verano como en invierno», detalla Gan. En cuanto a la iluminación, los actuales tubos fluorescentes se reemplazarán por led. «Las obras tienen como principal objetivo aumentar la eficiencia energética y, a su vez, lógicamente mejorar el contexto de los propios colegios y la habitabilidad», puntualiza el concejal. Además, se repararán las cubiertas, ya que los edificios tienen algunas goteras.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Alcañiz está planificando ejecutar varias mejoras pendientes con fondos propios. Por ejemplo, pintar las fachadas y rematar las ventanas, en el exterior; y limpiar las manchas generadas por las filtraciones de agua, en el interior. «Aprovechando que estamos de obras y que el personal ya está allí, estamos barajando realizar ciertas intervenciones. No será una gran cantidad de dinero, sin embargo, permitirá acondicionar del todo los colegios, ya que la subvención tiene un límite», concreta Gan. El conjunto de actuaciones, que de momento avanzan a buen ritmo, deberán estar terminadas como tarde la primera semana de septiembre, antes de que regresen los estudiantes.
Las últimas reformas en los colegios del CRA El Regallo se llevaron a cabo en el 2021 con una inversión municipal. En Valmuel se destinaron 13.503 euros a mejorar el exterior del centro. Se hizo un vallado perimetral, se colocó una doble puerta, se instalaron dos rejas con angular de 40 mm y se repararon las puertas perimetrales. En Puigmoreno, se gastó 1.573 euros en la fabricación y montaje de una reja con angular de 40 mm. En total, el Consistorio destinó 60.000 euros en el mantenimiento que también incluyó a los colegios Juan Lorenzo Palmireno, Juan Sobrarias y Concepción Gimeno, y la Escuela Infantil Municipal La Selveta.
28 alumnos
El CRA El Regallo, que ofrece escolarización desde 1º de Infantil hasta 6º de Primaria, contará con 28 alumnos el próximo curso, dos menos que en 2023-2024. El colegio de Puigmoreno es el que más estudiantes tiene. Este año académico ha habido 20 matriculados, 7 en Infantil y 13 en Primaria; mientras que en septiembre habrá 6 en Infantil y 12 en Primaria. En el caso de Valmuel, se mantienen 10 alumnos, aunque cambian las etapas: este curso eran 9 en Primaria y 1 en Infantil; y el siguiente serán 8 en Primaria y 2 en Infantil.
El número de niños en cada escuela va en consonancia con la población de cada una de las pedanías, ya que en Puigmoreno hay 291 empadronados, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2023; mientras que en Valmuel son menos, 159. La proporción de menores de 12 años es mejor que la de otros municipios turolenses, como Alacón (Andorra-Sierra de Arcos), que con 212 habitantes tuvo que cerrar el colegio en 2022 y lo abrió un año más tarde con siete alumnos gracias a la llegada de una nueva familia. «Valmuel y Puigmoreno cuentan con la ventaja de pertenecer a una localidad grande. Hay gente que vive en las pedanías, pero que se desplaza a Alcañiz a trabajar (a 12 km de distancia)», señala Gan.
9 parcelas a la venta
Pese a que «el volumen de vecinos es superior al de muchos pueblos de los alrededores», ambas pedanías también han visto menguar su padrón en las últimas dos décadas. Puigmoreno tenía 372 habitantes en el año 2000; y Valmuel, 217. Este último llegó a contar con 244 pobladores en 1956, dos años después de su construcción. Puigmoreno y Valmuel son los dos únicos pueblos de colonización construidos tras la posguerra en la provincia de Teruel para trabajar en los nuevos regadíos.
El Ayuntamiento de Alcañiz quiere garantizar que sus dos pedanías mantengan sus servicios, por lo que va a sacar a la venta nueve parcelas municipales en Puigmoreno para atraer nuevos vecinos.







