La ermita de Santa Bárbara en Aguaviva ha sido vandalizada con pinturas de simbología nazi. Con un spray de color dorado se han dibujado esvásticas, alguna de ellas al revés, y se ha escrito la frase "Viva Hitler". El edificio del siglo XVII, que desde hace cuatro años alberga un Centro de Investigación de nuevos biomateriales, es uno de los elementos patrimoniales más importantes de la localidad. Sus muros y arcos dañados fueron descubiertos el pasado viernes por la mañana por una vecina que pasea habitualmente por el entorno. Los hechos podrían haber sucedido esa madrugada o incluso algún día antes. El Ayuntamiento ha solicitado colaboración ciudadana para identificar a los autores.
El Consistorio se ha puesto, además, en contacto con una restauradora de la zona para que valore económicamente el coste de limpiar las pintadas. El material en el que está construida la ermita es piedra arenisca, de modo que el spray penetra por los poros y es complicado de retirar. Sin embargo, confían en que será posible. El gasto de la reparación debería recaer sobre los autores de los hechos, pero por el momento no se ha conseguido ninguna información. "Es complicado averiguarlo al haber sucedido de madrugada. Hemos pedido a la población, a través de las redes sociales, que nos hagan llegar cualquier información que sea de utilidad o interés para poder poner una denuncia", señala el alcalde de Aguaviva, Aitor Clemente.

El Ayuntamiento ha advertido que este tipo de conductas "ponen en peligro el legado que se dejará a las futuras generaciones", ya que "no solo deterioran físicamente estos bienes, sino que también despojan a la comunidad de su identidad y memoria colectiva". "Invitamos a todos a reflexionar sobre la importancia de preservar nuestro patrimonio, ya que cada vez que cuidamos y respetamos estos bienes, estamos protegiendo nuestra historia y nuestra cultura", ha trasladado en redes sociales. Además, Clemente ha condenado "profundamente" la ideología nazi a la que esas pintadas hacen apología.
No es la primera vez que el patrimonio de Aguaviva sufre actos vandálicos. En 2020, el foco de los hechos delictivos fue la ermita de San Gregorio, donde se roció con un spray de color negro la inscripción del brigadista internacional Edward Muscala. En esta peculiar firma también quedaba constancia de su pertenencia al Batallón Lincon, y de su procedencia, «USA». En esa ocasión no se logró identificar a los autores. Para su reparación el Consistorio se puso en contacto con la misma restauradora que lo ha hecho ahora.








Esto huele justo a lo contrario!!!! El que lo ha hecho tiene poco de nacional SOCIALISTA… tal vez sean seres de luz, porque hacerlo en una Iglesia?
ya están los fascistas defendiendo lo indefendible…