La vicepresidenta del Gobierno de Aragón y consejera de Presidencia, Economía y Justicia, Mar Vaquero, ha visitado este martes las instalaciones de Technopark donde se construirá la cuarta nave nido con una inversión de 1,8 millones de euros. Con motivo de su visita, Vaquero se ha acercado también a los micrófonos de Radio La Comarca, en el Hoy por Hoy Bajo Aragón, para analizar los proyectos más destacados del Bajo Aragón Histórico.
Con la cuarta nave nido, Technopark contará en total con 16 espacios industriales y 6 de oficinas. ¿Cómo está funcionando este proyecto?
Hemos podido conocer la parcela que sirve para completar una línea de naves nido, que acogen es proyectos empresariales, garantizando el empuje tecnológico y de actividad económica. Es muy importante para nosotros culminar esa línea de naves nidos. Van a ser cinco espacios (nuevos) y dos mil metros cuadrados. El presupuesto es de cerca de dos millones de euros y en pocos días se podrán conocer cuáles han sido las ofertas que se han presentado por parte de las empresas. Tras la adjudicación, esperamos que pueda estar disponible el espacio, este año, ya que tiene una demanda importante. Estamos muy satisfechos con la evolución de Technopark porque es un polo tecnológico muy importante en un momento actual, en el que Aragón es un foco de atracción de inversiones tecnológicas y en el que queremos que el Bajo Aragón tenga un claro protagonismo con esa conexión entre motor, movilidad, empresas, startups, proyectos tecnológicos… Technopark, Alcañiz, el Bajo Aragón y, por supuesto, Aragón viven un buen momento.
¿Qué ocupación tienen las naves nido?
Están todas completas. Con la nueva, venimos a incrementar el espacio demandado. Hay que tener en cuenta que en el conjunto de Technopark tenemos alrededor de 30 empresas. Ha habido un importante incremento y destaca que no solo han llegado empresas nuevas, sino que algunas que estaban ya en el parque han decidido incrementar su ocupación y consolidar allí su actividad, incluso, comprando naves para desarrollar sus proyectos. Además de la actividad económica, también queremos impulsar la formación porque ofrecerá oportunidades a los jóvenes del Bajo Aragón y responderá a las necesidades de las empresas que van a Technopark. Tenemos también hitos importantes como Motostudent y otra serie de foros, eventos y congresos que quieren formar parte del próximo plan estratégico.
¿Qué perfiles profesionales encontramos en las naves nido y qué formación se quiere impulsar?
Por un lado, hay perfiles que han salido de la Universidad, ingenierías; pero también mucha formación técnica a través de la Formación Profesional. Esto coincide con el propósito del Gobierno de Aragón de incrementar las plazas universitarias en materia técnica, como las ingenierías, pero también de multiplicar los ciclos de FP, que ofrecen formación en un periodo menor de tiempo. Con el modelo de FP Dual se facilita la transición entre la formación y el mundo profesional, con una participación intensa por parte de las empresas. Además, con el proyecto que anunció el presidente (Jorge Azcón) hace unos días, en Alcañiz, el Technical College en motor y movilidad, lo que se pretende es hacer una formación a medida de lo que necesitan las empresas. Ampliar esa parte formativa, no solo en el sector de la movilidad y del motor, sino en todos los ámbitos ha sido uno de los objetivos principales del gobierno de Aragón.
¿Está siendo relevante la inserción laboral que hay para los propios habitantes del Bajo Aragón Histórico a través de estas naves nido?
Muy importante porque es ofrecer oportunidades. Conocíamos hace unos días que la voluntad y el deseo de los jóvenes turolenses es quedarse en sus pueblos, en el medio rural, para poder desarrollar un proyecto de vida. Tenemos que tratar algo tan importante como es la despoblación como una respuesta a las necesidades de quienes viven en los pueblos y que desean es quedarse. Muchas veces no es una opción libre la de buscar un proyecto fuera de sus pueblos y ahora lo que hay que hacer es ofrecerles posibilidades en el medio rural para que puedan elegir donde quieren vivir. Para ello, hay que ofrecer empleo y, por lo tanto, yo creo es esta (las naves nido) puede ser una importante solución o medida para combatir la despoblación, retener talento y atraer, incluso, talento de otros sitios. Teruel se está convirtiendo en una provincia donde también llegan inversiones tecnológicas o inversiones de un sector tan importante, y que está en auge en esos momentos, como es la defensa. Eso es lo que los jóvenes necesitan para quedarse en las ciudades y en los pueblos.
En cuanto a inversiones, es de especial relevancia el anuncio del primer centro de datos en la provincia de Teruel, que construirá Amazon en La Puebla de Híjar. ¿Qué inversión va suponer?
Llevamos mucho tiempo diciendo que esas grandes inversiones tecnológicas que llegaban a las provincias de Zaragoza y Huesca tenían que llegar también a la de Teruel. Sobre todo por el dinamismo y diversificación que estamos trabajando para la provincia, que ha estado muchos años ligada al sector de la minería. En Teruel, el aeropuerto ha sido un claro epicentro de ese momento de transformación y de la entrada de nuevos sectores y el Bajo Aragón también merece que se puedan dar esas oportunidades. En el caso del centro de datos, hablamos de un ámbito geográfico más cercano que el aeropuerto de Teruel, pero el impacto es para toda la provincia. Va a permitir traer nuevos trabajadores, descubrir nuevos perfiles y ofrecer oportunidades. Estoy convencida de que Teruel, como Huesca y Zaragoza, va a ser partícipe y protagonista de este desarrollo tecnológico que hace que Aragón sea ya un referente a nivel internacional, donde se está desarrollando un fuerte impulso a la industria de los centros de daros. Eso va a significar muchos puestos de trabajo y, sobre todo, generará un ecosistema que se va a extender alrededor de estas inversiones y que van a dar oportunidades para nuevas inversiones y generar un impacto en las empresas locales.
¿Se sabe la cifra económica de inversión de inversión y el empleo que va a generar el centro de datos?
En el Gobierno de Aragón siempre hemos sido muy prudentes a la hora de anunciar inversiones. Esperamos siempre a que se lleve a cabo la tramitación del expediente, el anuncio y el acuerdo en consejo de Gobierno. Falta todavía que se lleve a cabo la tramitación de ese expediente y, por eso, preferimos ser prudentes. Los medios de comunicación contrastan muy bien la información y cuando se adelantan hay que darles credibilidad, y hablaban de unos 5.000 millones de euros y cientos de puestos de trabajo directos, además de los indirectos. En los indirectos está el impacto en otros sectores y es positivo para la provincia, significa el inicio de un dinamismo que va a ser imparable.
¿En qué fase de tramitación se encuentra el proyecto?
Podemos decir que ha habido ya unos contactos con la empresa, pero no me quiero adelantar. Hemos visto a través de la prensa la dimensión que adquiría el proyecto en otros puntos de la región y por eso hay que ser prudentes. Está claro que hay que seguir con esa línea de inversiones con el impacto que tiene luego en la generación de un ecosistema que dará oportunidades a autónomos, pymes y que generará puestos de trabajo.
Otro de los proyectos importantes en el Bajo Aragón Histórico es el Nudo Mudéjar. La empresa Enel Green Power España ha superado el trámite urbanístico para una nueva planta de hidrógeno. ¿Implica esto que se está desatascando el retraso en la Declaración de Interés Ambiental por parte del Miteco?
Acusamos el retraso que, desde el Gobierno de España, se ha dado al desarrollo del Nudo Mudéjar, tan importante para la provincia de Teruel y que suponía cumplir con el compromiso de favorecer la transformación de la economía turolense, favorecer la necesidad de volver a recuperar actividad económica tras el cierre de la central térmica y contribuir a la descarbonización de la industria. Los retrasos que se acumulan lo vemos también en materia energética con los concursos en materia de energía. Eso es lastrar el desarrollo económico y la puesta en marcha de actividades económicas. Por lo tanto, desde el Gobierno de Aragón seguimos reiterando la aceleración de este tipo de proyectos. Creemos que hay puestos de trabajo que hay que seguir creando, en una zona en la que se necesita, y esperamos que los retrasos no sigan lastrando el desarrollo económico y supongan la pérdida de oportunidades.
¿Está pasando lo mismo con la Ley de la Energía de Aragón?
Con esta ley lo que queríamos impulsar era un desarrollo sostenible de la capacidad que tiene Aragón para generar energías renovables. Más del 80 % de la energía que se produce en Aragón ya es de origen renovable y queríamos facilitar que gran parte de ella, alrededor del 50 %, se exporte para otros proyectos y puedan beneficiar a las empresas locales y atraer inversiones. Lamentablemente, esta ley ha sido recurrida y ahora estamos pendientes de la resolución del Tribunal Constitucional. Queríamos que sirviera para que los territorios que han sacrificado parte de su esfuerzo en producir esa energía se vieran recompensados y pudiéramos acelerar la llegada de proyectos económicos. Creo que el Gobierno de España ha intervenido una vez más en nuestra capacidad de desarrollo, de generar esas oportunidades y participar en la cohesión y la vertebración de la provincia de Teruel. Esperemos que la resolución final nos permita avanzar.
Esta situación sumada a la anticipación de las elección autonómicas, ¿puede suponer un problema?
Esperemos que no. Lo que más acusamos del retraso es en los concursos. Hay muchos proyectos industriales que están pendientes de su resolución. El ministerio lleva ya unos que retrasos que son inexplicables e injustificables. Este martes volvíamos a conocer cómo se vuelven a retrasar otros dos meses y todavía no hemos tenido ninguna respuesta. Hemos intentado tener interlocución, reuniones con el ministerio, mostrarles el potencial de Aragón… Aquí, además de tener energía renovable, tenemos también proyectos industriales y lo que hemos visto es que ha imperado un criterio claramente político e ideológico a la hora de la nueva planificación, la cual hemos recurrido y a la que hemos presentado alegaciones porque no estamos de acuerdo. Volvemos a ver, no sé si por las elecciones, pero con un claro criterio político y de necesidad del Gobierno y Pedro Sánchez de mantenerse en Moncloa, que hay cesiones tanto a Cataluña como a País Vasco, dos comunidades autónomas a las que les falta energía y capacidad de generación; en perjuicio de Aragón, que sí tiene proyectos.
A través del Fondo de Transición Justa se aprobaron 12,5 millones de euros para Aragón en 2025. ¿En qué proyectos ha recalado en el Bajo Aragón Histórico?
Esta inversión permite seguir impulsando proyectos que han sido muy importantes a lo largo de estos años para llevar a cabo esa transformación. Tenemos el Plan Miner, que complementa a todos y cada uno de estos planes en los que es necesaria la colaboración de todas las instituciones. Por otra parte, es importante señalar como complemento los más de 88 millones, también procedentes de los Fondos de Transición Justa (en 2024), que están sirviendo para llevar a cabo un importante impulso a la transformación de la economía y la modernización de la economía de la provincia turolense. El Gobierno de Aragón puso en marcha las diferentes convocatorias y se conseguirá que a lo largo del plazo de ejecución, hasta 2027, se puedan poner en marcha cerca de 200 millones de inversión, ya que son proyectos que tienen que ser cofinanciados por las empresas y por las instituciones. Todos y cada uno de esos planes son útiles, pero lo que es muy importante es cumplir con los compromisos, que es lo que no hemos visto en el Nudo Mudéjar o en la resolución de los concursos de energía. Si todo ese tipo de instrumentos los administramos con lealtad institucional y con agilidad, lógicamente la provincia de Teruel tendrá muchas oportunidades.
La burocracia es uno de los puntos de mayor descontento para los empresarios, especialmente los trámites con el Inaga.. ¿Se pueden agilizar?
En estos dos años hemos llevado a cabo unos procesos de agilización para las empresas muy importantes, conscientes de que la burocracia suele lastrar esos proyectos. El epítome del exceso de burocracia es sin duda alguna el Inaga. Cuando llegamos, uno de los principales objetivos era reducir los plazos de tramitación de los proyectos que ahí se encontraban. Nos encontramos con más de 6.000 expedientes que estaban a la espera de resolverse. ¿Qué hemos hecho en estos 30 meses? En primer lugar, reforzar con recursos materiales y humanos el equipo para dar una mayor celeridad en el estudio, análisis y tramitación de los expedientes. Hemos reducido a la mitad el volumen de expedientes que están esperando, pasado a algo más de 3.000. Esto para nosotros no es suficiente. Hemos llegado a un punto en que, por lo menos, no se siguen acumulando porque ahora podemos asumir los que van entrando. Hemos aplicado también Inteligencia Artificial porque hay muchos procesos que están sistematizados y se pueden pasar por su filtro para dar más celeridad. Nuestra aspiración es que el Inaga sea un instituto, un organismo de control medioambiental y de las actividades económicas industriales para que cumplan con los criterios medioambientales, pero que no sea un lastre. Estoy convencida de que lo vamos a conseguir. Si en 30 meses hemos reducido en 50 % los expedientes, en muy poquito llegaremos a que el Inaga sea un organismo de impulso a la actividad económica.
El tráfico de camiones de arcillas es otra de las preocupaciones en el territorio, más en concreto en seis pueblos: Aguaviva, Castellote, Más de las Matas, Seno, Las Cuevas de Cañart y Molinos. Se han unido para pedir soluciones ante la peligrosidad de estos vehículos en las carreteras. ¿Hay soluciones por parte del Gobierno de Aragón?
Hay que dar soluciones. Creo que cuando se han elevado estas críticas y esta preocupación legítima, la administración debe tener una respuesta y, por lo tanto, estamos en vías de buscar una solución conociendo cuáles son los primeros puntos donde se produce esa saturación, colapso y riesgo. Ahí es importante el trabajo conjunto que va a hacer el Gobierno de Aragón con la Diputación de Teruel y los ayuntamientos que se ven afectados. Hay que buscar que ese incremento del tráfico de camiones no provoque otros problemas mayores.








Se debe obligar a Amazon a entubar el agua (ya sea del Ebro, ya sea de la acequia) desde la boca y construirse un depósito por si hay sequía.
Se debe obligar a Amazon a la construcción y mantenimiento necesario de toda la infraestructura necesaria para recuperar toda el agua que sea posible una vez que pase por sus instalaciones, incluido el proceso en si mismo.
Se debe obligar a Amazón que de la acequia un caudal mínimo siempre será preferente para los humanos y las explotaciones agrarias y ganaderas antes que su demanda, y si en un momento dado se queda sin suministro de agua sea por avería, por sequía o por catástrofe no reclamará indemnización alguna.
Si le gusta bien, y si no, que se vaya a cascarla.
Amén, Mosen