El primer domingo de septiembre en Caspe la protagonista siempre es ella: la Virgen de la Balma. La cofradía en su honor organiza cada año esta celebración que está muy arraigada en la localidad y en la que, en esta ocasión, la imagen también estrenó peluca. Junto a esta virgen, la única que lleva pelo en la localidad, se reunieron más de 100 vecinos que disfrutaron de un día de convivencia y tradición.
El presidente de la cofradía, Vicente Cirac, explicó que el cambio de la peluca trae también un cambio de 'look'. "Antes era un castaño más oscuro y dicen que ahora le sienta mejor y es más moderno. La hemos encargado a un taller de Sevilla, el único sitio donde preparan pelucas a mano en España. La nueva peluca la guardará una cofrade peluquera y se la colocaremos a la imagen en las ocasiones especiales. El resto del año, la virgen estará guardada con la peluca que tenía hasta ahora. Así conseguimos que la nueva dure en perfecto estado más tiempo".
En cuanto a la jornada de celebración, Cirac destacó el buen tiempo que acompañó y agradeció a todos los presentes que ayudaran a mantener "viva" esta jornada. "Estamos muy contentos, celebramos la misa en La Colegiata, pudimos hacer el recorrido programado y habitual de la procesión -que va desde La Colegiata hasta la ermita en la calle Muro-, y disfrutamos de las pastas y moscatel en porrón que se comparten al final entre todos y con el acompañamiento musical de la banda de música municipal", añadió.
Cirac recalcó que la cofradía "es muy abierta y acoge a todos aquellos que nos quieran acompañar". Entre los asistentes, se encontraban también la alcaldesa Ana Jarque y el concejal Ramón Repollés. De hecho, para la primera edil no es la primera vez que acompañaba a la virgen: "He participado desde que tengo recuerdo porque mi familia ha vivido en la calle Muro y porque históricamente la procesión de la Balma ha contado también con la banda de música, de la que formo parte, así que siempre he estado siempre muy vinculada". Asimismo, Jarque apuntó la importancia de esta tradición y subrayó que "cuidando la cultura y el patrimonio también se hace Caspe, es nuestra esencia y estoy muy orgullosa".
Este lunes a las 8.00, además, la cofradía ha celebrado su misa de los difuntos con la que honran a los cofrades fallecidos.
181 años de historia
La ermita de la Virgen de la Balma se fundó en Caspe en 1843 con motivo de la gran devoción que había en la localidad hacia ella. Antiguamente, los caspolinos cogían sus carros y peregrinaban hasta Zorita del Maestrazgo en procesión con la imagen. "A raíz de hacer la ermita, la ilusión continúa en mucha gente, cofrade o no", indica el presidente de la cofradía.
La cofradía cuenta con unos 77 integrantes entre los que se reparten las labores para mantener la ermita. Sin embargo, hace años que esperan recibir la ayuda pertinente de la Diputación de Zaragoza para poder restaurar el espacio. Cirac detalla que sería necesario arreglar las humedades de las paredes aunque la imagen y el retablo "están bien conservados gracias a una cristalera. También pintamos las paredes para su mantenimiento y el suelo lo cambiamos con el esfuerzo de los cofrades y los vecinos. Al final, la actuación que necesitamos es compleja de conseguir porque requiere el acuerdo de la DPZ, Ayuntamiento y Arzobispado".











