Un ataque contra la sede de Vox Caspe, ubicada en la calle Baja, dejó resquebrajada una de las dos cristaleras, el pasado fin de semana del 15 de noviembre. La agrupación sospecha que el impacto tuvo que ser "fuerte" dado que el cristal es de seguridad. El aviso del suceso lo dio un particular, el lunes 17, a la dueña del local, tras pasar junto a la ventana rota.
El partido denunció inmediatamente el suceso a la Guardia Civil y pidió que se revisase la cámara de vigilancia de la plaza Soberanía Nacional, que podría haber grabado el incidente. Todavía no han recibido más información al respecto y han pedido que no se vuelva a repetir. "Ha sido un hecho aislado, pero no son formas de defender lo que uno piensa", ha valorado Germán Sanz, coordinador de la agrupación en el partido judicial de Caspe.
El seguro del local se ha hecho cargo del cambio de la cristalera, que fue sustituida a finales de semana. Es la primera vez que la agrupación recibe un ataque a la sede y apuntan que tampoco han sido objeto de ningún mensaje amenazador ni hostil. Sanz ha adelantado que en el pleno ordinario del Ayuntamiento, que será este jueves, agradecerá a PP y Somos Caspe el apoyo que les han brindado por redes sociales.







