El Ayuntamiento de Fabara busca financiación para la consolidación y musealización del yacimiento del Roquizal del Rullo, tras iniciar los primeros trabajos de restauración. La actuación comenzó en 2024 con la limpieza del enclave, de unos 8.000 metros cuadrados, a través de una partida de la consejería de Patrimonio de la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, de unos 3.500 euros. El siguiente paso era la consolidación de los restos, pero el elevado coste obligó a paralizarla. El proyecto requería, por otro lado, de una memoria valorada, subvencionada por el Consorcio de los Íberos con 3.000 euros, que permitió cuantificar la partida necesaria para completar la actuación, cifrada en 66.000 euros.
Ni las arcas municipales ni las comarcales pueden asumir esta inversión, por lo que el equipo de gobierno municipal ha organizado, este lunes, una reunión con el Consorcio, representantes del departamento de Patrimonio del Gobierno de Aragón, la Diputación de Zaragoza y la Comarca.
La comitiva ha visitado el yacimiento y pudo comprobar de primera mano su estado y su valor arqueológico. Los restos muestran 16 casas adosadas de finales de la Edad del Bronce, que albergaron hasta a ocho generaciones durante 300 años.
Inauguración para el centenario de su descubrimiento
La consejera de Patrimonio, Esther Vicente, ha calificado el encuentro como «muy positivo» y ha recalcado que para el municipio es importante poder acometer la musealización antes de 2026. De este modo, coincidiría con el centenario del descubrimiento de este enclave, atribuido a Lorenzo Pérez, secretario del Ayuntamiento de Fabara y gran aficionado a la arqueología.
En el encuentro, se ha abordado una primera aproximación de la aportación que podría realizar cada institución. En el caso del Consorcio podría hacerse cargo del material, el Ayuntamiento de la mano de obra con la brigada municipal, la DGA asignaría una partida para la parte técnica y la Diputación de Zaragoza colaboraría a través de su participación económica en el Consorcio de 12.197,37 euros. Sin embargo, no se ha llegado a ningún acuerdo formal, pues es necesario que los miembros de la agrupación por el patrimonio íbero apoyen la iniciativa.
Según la partida final disponible, a este proyecto se podría sumar la restauración de dos neveras, que se encuentran en el camino de subida al Roquizal del Rullo, y la creación de un aparcamiento de unos 500 metros cuadrados cerca del yacimiento.
Declaración BIC
Por el momento, los restos no han sido declarados Bien de Interés Cultural, aunque el Ayuntamiento prevé solicitarlo. Asimismo, se ha puesto en contacto con una start-up de la Universidad de Zaragoza especializada en digitalización 3D para valorar la digitalización de algunas piezas originales del yacimiento fabarol, que se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional. Una vez recreadas, se publican en una plataforma para visualizar elementos en 3D (Sketchfab), entre ellos piezas de arqueología. Para Vicente, esta línea de divulgación permitiría «darle mayor visibilidad». También señaló que sería interesante realizar este trabajo con el Mausoleo, considerado «la punta de lanza» de la localidad.
La visita institucional sirvió para destacar la presencia de otros yacimientos como la cima del Pontet, en Nonaspe, y Tossal Gort, en Maella, ambos del periodo íbero. Los ayuntamientos han solicitado que se valore su inclusión en la ruta de los íberos. Los dos requieren además actuaciones de conservación.







