Los canales de La Estanca y el de Calanda- Alcañiz ya alcanzan en las últimas semanas la muerte de al menos 12 corzos ahogados desde finales de abril. A estos animales también se suman los cadáveres de un perro y un tejón (de Protección Especial y dentro del catálogo de especies amenazadas de Aragón). Se trata de una preocupante estampa que vuelve a encender todas las alarmas frente al peligro que corre la fauna del territorio. El plan para evitar más muertes elaborado por la Fundación Artemisan y que debe ejecutar la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ya debería estar en marcha. No obstante, por el momento tan solo se han encargado los materiales y los trabajos siguen sin empezar mientras el número de ahogamientos continúa incrementándose.
El periódico La COMARCA ha preguntado al organismo de Cuenca y fuentes de la empresa encargada del plan, aunque ninguno de los dos entes ha querido dar declaraciones ni información sobre esta cuestión. La muerte de los animales, agónica y con gran estrés, se produce sobre todo en esta época del año, cuando los ejemplares corzos nacidos meses atrás se independizan de sus madres. Los animales tratan de beber de los canales, caen, les arrastra el agua y les resulta imposible salir de la infraestructura.
La imagen de sus cadáveres-incluida la del perro-ha sido compartida por diferentes vecinos en redes sociales como muestra de su preocupación frente a esta problemática. Hace tan solo unas semanas el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcañiz, Ramiro Domínguez, lamentaba la muerte de cuatro de estos animales, y a los que ahora ya se suman al menos ocho más. Insiste en que ya advirtió que la puesta en marcha del plan debía ser rápida «para evitar más tragedias». «Cuando Artemisan nos presentó el proyecto, yo ya dije que había que ponerse manos a la obra ya. Ahora hay que insistir en esa celeridad, tanto a la CHE como a la empresa encargada, porque ya sumamos varias muertes. El año pasado se llegaron a contar entre 30-40 cadáveres. Esperamos que la situación no se repita, y que este sea el último año en el que podamos decir que ha habido muertes», afirma Domínguez.
El concejal explica que hasta la fecha el número de ahogamientos es menor al del año pasado porque ha habido más lluvias, entre otros factores. «La necesidad de riegos es menor, por lo que está habiendo menos agua en el canal. El año pasado había tal sequía que corrían muchos más litros por estas mismas fechas», puntualiza. A eso, además, se suma el hecho de que «hay muchas más personas pendientes por evitar la muerte de estos animales».

Medidas para evitar su muerte
Por el momento, Domínguez ya recibió hace unas semanas a uno de los representantes de la empresa que debe acometer los trabajos, y que ya ha encargado los materiales necesarios para las obras. «Ya les trasladé la necesidad de que el proceso debía ser rápido. Ahora bien, no hay que olvidar que los materiales para estos trabajos son muy específicos, y que hay que ejecutarlos con conciencia», defiende, recalcando «la eficacia de la empresa».
Concretamente, el plan para que no haya muertes incluye diferentes medidas que evitarían su ahogamiento, como la limpieza y adecuación de pasos de fauna existentes, la colocación de vallado cinegético en zonas de alto riesgo o la rehabilitación de pasarelas peatonales como pasos de fauna para que los corzos puedan cruzar de forma segura. También se engloban otras soluciones como la instalación de rampas de escape que faciliten la salida de los corzos del canal, así como la de una malla metálica en las paredes del canal para que los animales puedan trepar si caen, o boyas flotantes y chapas basculantes para guiar a los ciervos hacia las rampas de escape, entre otras medidas.
Cabe remarcar que el ahogamiento de corzos es un problema que lleva repitiéndose cada primavera desde hace años en estos canales. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) es la que debe ejecutar dichas actuaciones para evitarlas, y valoradas en más de 100.000 euros y que, sin embargo, todavía no son una realidad.









Es una desgracia que estas muertes no se hayan evitado; la ineptitud de quienes al parecer solo sirven para calentar las sillas de una oficina debería ser llevada ante juzgado pues se trata de seres vivos y en especial por la muerte de la especie en peligro de extinción. Que necesitan para moverse? Cuando se quiere poner soluciones se hace cuando no, pasa lo que está pasando
¿Dónde están los animalistas? Es vergonzoso.
Miriam, tú qué haces para evitar estos ahogamientos?
El plan lo debe ejecutar la CHE y para eso hay unos fondos destinados. O es que acaso saltas tú al agua a salvar corzos ??
eso eso donde están
Si los hubiera matado el lobo, los gritos se oirían desde Indonesia.